La memoria a veces solo sirve para aumentar la nostalgia y situarnos con cierta complacencia en el recuerdo. En esta semana hacemos memoria de los 400 años de la Escuela de la Orden en Frascati. Es la primera Escuela de las que creó José de Calasanz que permanece viva y sigue atendiendo a los más pequeños de dicho lugar. La memoria en este caso es vida sin nostalgia y sigue haciendo presente nuestra Misión en este lugar y las palabras de Calasanz en el Memorial del Cardenal Tonti: “Supuesta, pues, la utilidad y necesidad de esta Obra, que abraza a todas las personas, condiciones y lugares”, “…para ciudades y personas en general pequeñas y pobres, muy necesitadas de ayuda”, siguen teniendo actualidad y se convierten en Profecía.

La celebración de estos días por tantos años de Escuela, es también la celebración de cómo la Memoria se convierte en Profecía y la Escuela de Frascati sigue viva en tantos lugares “pequeños y pobres” no solamente de Europa sino en América, África y Asia. Los escolapios hemos ido a evangelizar educando a muchos lugares del mundo y seguimos fundando en unos lugares muy determinados en donde se da la ausencia de escuelas. Como decía Calasanz en donde “se priva a las ciudades y pueblos pobres de la posibilidad de beneficiarse de nuestro ministerio…”

Las palabras de Calasanz se siguen haciendo realidad y vida. Memoria y Profecía que hoy celebramos. Que celebramos todos y no solamente en Frascati. La Virgen de las Escuelas Pías, presente en el icono que Calasanz llevó hace 400 años a esta escuela, siga protegiendo a las Escuelas Pías y que sigamos siendo fieles al Evangelio de Jesús que vivimos en nuestro Carisma y Ministerio.

P. Miguel Giráldez Sch. P.