Hemos recorrido la mitad del Encuentro de votos solemnes, en medio de sonrisas, rostros sorprendidos, llenos de gozo y alegría, admiración y gratitud. Tuvimos la suerte de vivir unos días de reflexión para verificar lo que el Señor ha realizado en nuestro camino vocacional. Pues gracias a la apertura y experiencia de vida personal, religiosa y de fe del P. Emmanuel Suárez, Provincial de México, nos ha facilitado momentos gratos y fuertes de reflexión y compartir en grupo, durante cuatro días, ayudándonos a trazar una forma muy peculiar de vida escolapia, tomando como referentes: el Evangelio, nuestras Constituciones y las claves de vida de la Orden. Agradecemos ampliamente la acogida de la comunidad de Peralta y la instrucción del P. Frías sobre los orígenes de Calasanz.

Ahora estamos en Camino de Calasanz, bajo la guía y entusiasmo de los hermanos de Cataluña, PP. Eduardo Pini, Ramón Noguéz, y Aniol Noguera i Clofent. En un ambiente de hermandad, calidez y risas, el P. Provincial de Cataluña nos ha introducido amenamente en las leyendas e historias de la región y de la vida del Fundador, también nos compartió cómo está constituida la Provincia de Cataluña. El P. Ramón con un estilo propio de quien ha gozado y conocido la vida con profundidad y amplitud, nos ha relatado la historia de la región para contextualizar cultura y arte en el que vivió el Santo Calasanz bajo una mezcla de conocimientos académicos y sabiduría de vida. Siempre con la nobleza de corazón por delante, Aniol Noguera nos ha compartido sus descubrimientos de investigación calasancia así como su vitalidad como escolapio que va abriendo brecha a las nuevas generaciones. Guisona, Balaguer, Claverol, Mur, Barbastro, Seu de Urgel y Montserrat son los lugares elegidos para reflexionar y profundizar nuestro ser escolapio e invitarnos a remar mar adentro, para buscar nuevos horizontes, a ir en búsqueda y encuentro del Dios que da la vida.

En ambientes y sitios donde están construidos, redactados y/o esculpidos los pensamientos, memorias y sentimientos de una sociedad concreta, en ambientes naturales recorridos a pie, en la contemplación nocturna de un cielo estrellado y estrellas fugaces y en el silencio de la meditación y oración a María nos acercamos a la maravilla que Dios ha creado en el hombre y el mundo. Sintiendo latir dentro de nosotros el corazón escolapio que vive con la esperanza de ver un mundo mejor; dejando que nuestros sueños sean una estrella que dirija nuestro caminar y actuar.

Somos invitados cada día a crear vida en beneficio de los niños y jóvenes especialmente los más pobres. Un nuevo capítulo está por escribirse en estos días de Encuentro de Votos Solemnes y éste se realizará próximamente en Roma.