“No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y de las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores”. 

Estas son las palabras que el Papa Francisco dirige a los jóvenes de todo el mundo en su “Carta con ocasión de la presentación del Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos”, publicada el día 13 de enero de 2017.

Efectivamente, el Papa ha convocado un Sínodo sobre los Jóvenes. Más exactamente, un Sínodo sobre “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Pocos temas apuntan tan certeramente al corazón de la vida y de la misión escolapias, al sentido profundo de la vocación de cuantos nos sentimos educadores y a las claves desde las que los hijos e hijas de Calasanz trabajamos para construir unas Escuelas Pías, una Iglesia y un Mundo basado en los valores del Evangelio y en la generosidad vocacional de los niños y jóvenes que crecen y caminan entre nosotros buscando encontrar el querer de Dios para sus vidas.

La Congregación General ha recibido el anuncio de este Sínodo como un regalo del Papa en el Año Jubilar Calasancio, pero también como un desafío apasionante, al que queremos dar una respuesta “al estilo de Calasanz”, mirando a los ojos del joven a quien acompañamos, escuchando su corazón, acompañando su camino y construyendo junto con él ese Reino de Dios que se nos ofrece como don y como tarea.

Por eso, deseamos convocar a las Escuelas Pías a situarse “en pie de Sínodo”. Proponemos un itinerario de tres años intensos de escucha, acogida, compartir, celebrar y caminar con los jóvenes, que culminará con la acogida de la Exhortación Apostólica que sea el fruto del Sínodo de octubre de 2018, que recibiremos algunos meses después.

Nuestra Orden ya ha dado un paso importante relativo a la preparación del Sínodo de 2018, con la iniciativa “PrayforSynod”, que está teniendo una excelente acogida en el amplio contexto de la Iglesia. Lo que ahora deseamos proponer es que las Escuelas Pías nos pongamos “en dinámica de Sínodo” para vivir, en todos nuestros contextos, lo que pide el Papa a la Iglesia: escuchar la voz de los jóvenes.

En esta carta os enviamos solamente una primera comunicación con un objetivo muy sencillo: recoger vuestras ideas y propuestas ante esta iniciativa. Os sintetizamos la propuesta:

1. Proponemos un itinerario de tres años en el que en todas las presencias escolapias y en todos los niveles de la vida de las Escuelas Pías llevemos adelante un camino de escucha, de reflexión, de celebración, de acogida, de propuestas, en el que el centro sean los jóvenes a los que acompañamos y sus más profundas aspiraciones de Vida y de Evangelio.

2. Ese itinerario comenzará con una CARTA DE CONVOCATORIA, que será enviada a todos por el P. General en los días de la Pascua de 2017. Ahí empezará el camino sinodal de las Escuelas Pías. En esa carta se convocará a todos los jóvenes, a todos los escolapios, a todos los educadores y al conjunto de las Fraternidades Escolapias a “caminar sinodalmente” para buscar, abiertos a las inspiraciones del Espíritu, el querer de Dios para esta hora de las Escuelas Pías y de los jóvenes. Buscamos y proponemos un “Sínodo Escolapio de los Jóvenes”. 

3. Este camino tendrá tres fases fundamentales:

a. Una primera etapa, que se desarrollará en cada presencia escolapia y en la propia demarcación. Esta fase comenzará en mayo de 2017 y deberá terminar para marzo de 2018. Cada Demarcación, en función de su calendario, determinará su propio itinerario de actividades.

b. Una segunda etapa, que se realizará a nivel de circunscripción, y que se desarrollará desde marzo hasta octubre de 2018.

c. La tercera etapa se tendrá a nivel general. Comenzará con el Sínodo y concluirá con la acogida de la exhortación apostólica post-sinodal. Como es lógico, la participación de algunos de nuestros jóvenes en una eventual Jornada Calasancia convocada en el contexto de la JMJ de enero de 2019 formará parte –del modo que sea posible- de esta etapa general del camino sinodal.

4. Todo este proceso concluirá con la celebración de una “Asamblea de la Juventud Escolapia”, que tendrá lugar a finales de 2019 y cuyos frutos –esperamos- podrán iluminar los trabajos del 48º Capítulo General de las Escuelas Pías. Obviamente, todo dependerá de la fecha en la que el Papa publique la exhortación apostólica post-sinodal.

5. La Congregación General constituirá, en su momento, una Comisión Coordinadora de este proyecto, así como las cuatro Comisiones de Circunscripción. Quedarán claros desde el primer momento las funciones y objetivos de estas comisiones.

6. La Congregación General abre ahora un periodo de dos meses de consulta, para que todos los que deseen hacer llegar sus aportaciones ante esta propuesta lo puedan hacer. Todo deberá llegar por escrito –y conjuntamente- a tres direcciones de correo electrónico:

a. P. General: supgen@scolopi.net

b. P. Francisco Anaya, Asistente por América, presidente de la Comisión Coordinadora del “Sínodo Escolapio de los Jóvenes” (america@scolopi.net)

c. D. Guillermo Gómez, Coordinador del Movimiento Calasanz (guillermogomez@escolapiosbetania.es)

7. Las sugerencias y propuestas que deseen hacernos llegar (conjuntamente a las tres direcciones de correo electrónico indicadas) pueden referirse a todo tipo de cuestiones que ustedes consideren relevantes para la puesta en marcha de esta propuesta (nombres de personas, sugerencia de actividades, núcleos temáticos, celebraciones, acciones, etc.). Evidentemente, deberá quedar garantizado que los jóvenes de todos los procesos escolapios hagan sus aportaciones, y de modo especial, los jóvenes religiosos escolapios.

8. Como hijos de Calasanz, deseamos poner bajo la protección de María, nuestra Madre, todo este camino que queremos recorrer, para que obtenga para todos los frutos que esperamos y necesitamos, frutos de Vida, de Evangelio y de Misión.

Muchas gracias a todos por vuestra acogida y disponibilidad.