Con estas sencillas palabras se comunican los discípulos, unos a otros, la Buena Nueva de la Resurrección del Señor. Esta es la noticia que da a nuestra vida un sentido nuevo y pleno: por la Resurrección del Señor todos somos invitados a una vida nueva.

Esta es la profunda experiencia cristiana, que Pablo expresa de modo bellísimo en su primera carta a los Corintios cuando dice “para nosotros no hay más que un Dios, el Padre de quien proceden todas las cosas y para quien nosotros existimos. Y un solo Señor, Jesucristo, por quien han sido creadas todas las cosas y por quien también nosotros existimos”. (1Cor8,6).

Esta es la experiencia que origina la Iglesia y, en su seno, a nuestra Familia Calasancia. Esta es la experiencia de Calasanz, desde la que toma sus decisiones y de la que se alimenta cada día para llevar a delante su proyecto. Esta es nuestra fe, la razón de nuestra alegría, de nuestra vocación y de nuestra entrega a la misión escolapia. Por eso nosotros, como los discípulos, somos invitados a dar testimonio de que Jesús sigue vivo, y camina delante de nosotros, marcando el camino.

Por eso, queridos hermanos y hermanas, en profunda comunión escolapia, os felicitamos de todo corazón en esta celebración de la Pascua del Señor de este nuestro Año Jubilar Calasancio. Os deseamos que la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida fortalezcan vuestra vocación y os sostengan en la misión. ¡Feliz Pascua para todos!

La Congregación General de las Escuelas Pías