La tercera jornada del Congreso Internacional de Educación Escolapia #Coedupia2017 abordó en su parte central la educación “para construir la comunidad”. Después de una oración preparada por los alumnos del colegio Calasanz de Santiago, tuvo lugar la ponencia de María Nieves Tapia, fundadora y directora del Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS). Tapia introdujo a los asistentes acerca del método de aprendizaje servicio como una experiencia pedagógica que permite a los alumnos ser los protagonistas de su propio proceso de aprendizaje. “Nadie aprende de la experiencia ajena –admitió– y por eso es necesario empoderar a los jóvenes”. “Debemos preparar la escuela para un mundo en permanente cambio”, insistió la profesora, para quien es imprescindible “sacar” a los alumnos del aula. En este sentido, la investigación científica demuestra que una escuela que desarrolla proyectos educativos solidarios es una “mejor” escuela.  “Nuestros niños y adolescentes son capaces de hacer grandes cosas si les damos la oportunidad de hacerlo”, aseguró la ponente. Tapia explicó que las dinámicas de aprendizaje-servicio permiten acercar a los alumnos a la vida real “en contraste con la virtual”, y que estas experiencias amplían el conocimiento de los jóvenes. “Hace falta saber mucho más para cambiar nuestro municipio que para aprobar un examen”, explicó. En este sentido, reivindicó la necesidad de ser constantes y comprometidos, “hacer excursión a la pobreza no es educar, la pastoral en mayúsculas pide compromiso y constancia”. En la segunda sesión de la mañana tuvo lugar una tertulia, en el que los participantes abordaron la identidad escolapia de nuestras obras y que puso de manifiesto la necesidad de construir “un nosotros, escolapios y laicos”, que sea el verdadero sujeto que encarne nuestra misión. Ya por la tarde continuaron la presentación de experiencias de las diferentes realidades escolapias, desde el Proyecto Curarrehue en Chile, el programa húngaro de sensibilización social Teszi, el Movimiento Calasanz en la India, o el acompañamiento individual de estudiantes que se lleva a cabo en África. Estas dinámicas han permitido compartir conocimiento e intercambiar opiniones para acabar el trabajo del día.