El día 22 de abril del 2017 celebramos la Ordenación Diaconal de nuestro Hno. Federico Ávila en la comunidad del Noviciado Escolapio en Celaya Guanajuato. En compañía de Mons. Félix Lázaro, Sch.P., del P. Fernando Negro, Sch.P., y del P. Alberto Moreno, Sch.P., quienes viajaron desde lejos.

Los juniores de la provincia de los USA-Puerto Rico, el P. Nicolás Zunun, Sch.P., los novicios, algunos Padres de la Provincia de México, especialmente el P. Emanuel Suarez, Sch.P., (Superior Provincial) la familia de Federico Ávila, y el Pueblo de Dios, compartimos con entusiasmo la alegría de Federico, quien recibió la imposición de manos por parte del obispo Félix Lázaro, pasando a ser parte del orden clerical.

Todo estaba listo, empezaron los nervios, la hora se acercó y el Pueblo de Dios se reunió en el templo de Cristo Rey para dar gracias a Dios por todo lo que suscita en su Iglesia. En una celebración sencilla y llena de regocijo, a las 6:00 pm, Federico dio un paso más como religioso escolapio, entregando su vida a Dios y a la Escuela Pía con un compromiso aún más fuerte.

Aplausos, sonrisas, lágrimas, llanto, son los sentimientos que encierran el culmen de esta celebración; las fotografías no podían esperar, todos querían una foto con el nuevo diácono.

Llega finalmente la convivencia, en los pasillos del claustro del noviciado, las mesas con los invitados, esperando al nuevo diácono con mucha alegría; y finalmente Federico entra sorprendido por un caluroso recibimiento; emocionado, brinda unas palabras de agradecimiento y bendice los alimentos que, con generosidad, repartieron los catequistas y personas allegadas a la Escuela Pía.

En medio de una platicadita, música y unos ricos tacos o mole, llega el pastel; Federico lo partió. Y así como todo buen inicio tiene un final feliz, la gente se empezó a retirar y la algarabía se fue desvaneciendo, todo se volvió paz y silencio. Sólo los escolapios permanecimos ahí, compartiendo entre hermanos y sintiendo cómo el cansancio del día nos afectaba.

Al día siguiente por la mañana compartimos con gozo la Eucaristía presidida por el Sr. Obispo Félix Lázaro, en conmemoración de la Divina Misericordia.

Los Padres Fernando y Alberto, con el Obispo Lázaro, compartimos un tiempo con los escolapios de la provincia de México, que estaban de ejercicios espirituales cerca de Cuernavaca. Los dirigió el P. Carles Such.

Una vez más damos la gracias a la Escuela Pía de México por la ayuda prestada en la formación de nuestros hermanos a lo largo de estos últimos años. GRACIAS, QUERIDOS HERMANOS.

Damos Gracias a Dios, que se muestra fuerte en nuestra debilidad y hace obras grandes en nosotros, en los niños y en los jóvenes. Seamos, como María, testigos de la Resurrección del Señor Jesús.