Desde el miércoles, 15 de julio, la Orden de las Escuelas Pías cuenta con dos nuevos novicios: Jorge Virella y Brayan De Jesús Rodríguez. En una sencilla ceremonia llevada a cabo en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de la Playa de Ponce, Puerto Tico, dentro de la celebración eucarística, presidida por el Muy Reverendo Padre Fernando Negro, Sch.P., los nuevos novicios dieron comienzo a esta importante etapa dentro de la formación inicial escolapia. A dicha ceremonia asistieron religiosos escolapios de distintas comunidades de la Provincia, además de familiares y amigos cercanos. Entre los asistentes, estuvo presente brevemente SER Mons. Félix Lázaro, Sch.P., obispo emérito de Ponce.

El novicio Jorge Virella Vega, natural de Vega Baja, Puerto Rico, conoció a los Padres Escolapios por medio de las redes sociales. Un hermano de su comunidad parroquial publicó en su perfil un artículo que hablaba del nombramiento del Padre Luis Cruz, Sch.P., como Asistente de la Provincia de Estados Unidos y Puerto Rico. Esto llamó su atención, lo que se sintió impulsado a buscar más información sobre la Orden. Eventualmente esta experiencia le sirvió para su discernimiento vocacional. Tomando en cuenta su larga experiencia como maestro de religión, y sintiendo el llamado al sacerdocio, inició un proceso formal de acompañamiento vocacional y de prenoviciado.

El novicio Brayan Rodríguez, natural de Artemisa, Cuba, y residente de Miami, Florida, conoció a los escolapios a través de un amigo sacerdote diocesano que lo refirió a ellos. Conociendo ese deseo suyo de ser profesor o de ser sacerdote, su amigo sacerdote, viendo en ese deseo claramente un llamado a la vida escolapia, lo refirió al coordinador vocacional escolapio de la Florida. A partir de los diálogos propiciados durante el proceso de acompañamiento escolapio, se sintió profundamente atraído a seguir a Jesucristo al modo de San José de Calasanz, y fue admitido al prenoviciado, luego de un tiempo de experiencia en la Casa de Formación en Ponce.

El noviciado, oficialmente conocido como Iniciación a la Vida Religiosa, es un año importante en la formación de cualquier religioso. Durante este tiempo, los novicios aprenden lo fundamental para vivir fiel y piadosamente su consagración religiosa. Entre las enseñanzas fundamentales de esta etapa están la vida de oración, la vivencia de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, la profundización del carisma de la Orden, en nuestro caso el de la educación de los niños y jóvenes, la vida y obra del Santo Fundador, y la historia de la Orden, entre otras. Al final del noviciado, en el caso de los escolapios es un año, los novicios harán la profesión religiosa de votos simples, que habrá de renovarse cada año hasta la profesión solemne, que es para siempre.

Los hermanos Jorge y Brayan contarán con el P. Pedro Rivas, Sch.P., como su Maestro de Novicios. Sus primeras semanas de noviciado serán en Puerto Rico, y luego continuarán en la recién reabierta comunidad escolapia de Miami, en la Casa Calasanz del Instituto de Pastoral Hispana del Sureste de Estados Unidos (SEPI, por sus siglas en inglés).

Decía nuestro Padre Fundador, San José de Calasanz, que de un buen noviciado depende la vida de un buen religioso. Oramos por nuestros hermanos novicios para que crezcan en el amor y la entrega total al Señor, al modo de nuestro Santo Fundador, sirviéndole con alegría, educando a los niños y jóvenes.

Oficina de Comunicaciones – Provincia EE.UU.-PR

 

 

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