El P. Vicente Tomek es uno de los Padres Generales que ha ejercido su cargo durante un periodo más largo (1947-1967), tan solo por detrás del fundador Calasanz, y del P. Giuseppe Del Buono, su predecesor (si se cuenta también su época de Vicario General de la Orden, en total desde 1923 hasta 1947).

Al P. Tomek le tocaron tiempos difíciles (como a tantos otras Generales de la Orden, por otra parte): el cierre de fronteras tras el Telón de Acero en Europa tras la II Guerra Mundial, que dejó en situación muy precaria a las cinco provincias escolapias más orientales; la casi desaparición de las Escuelas Pías en 1961 en un país en el que habían tendido un espléndido desarrollo, Cuba… Pero le tocó vivir (y dirigir) la magnífica expansión de la Orden en varios países americanos, y en dos continentes nuevos: Asia (Japón) y África (Senegal). Conoció también, al final de su mandato, las sacudidas provocadas en la Orden por el terremoto eclesial del Concilio Vaticano II…

Tuvo el P. Tomek la suerte (de cara al futuro) de vivir en la “edad de oro de la fotografía sobre papel”, por lo que tenemos unas 5000 fotografías suyas en nuestro Archivo General de Roma. Seleccionando algunas de ellas, hemos podido confeccionar esta presentación de su persona. He querido presentar más bien aspectos biográficos que muestran su calidad humana, más que otros referidos a la historia de la Orden en su tiempo, que será contada en otro lugar y en otro momento.

Podrá observarse que para completar algunos momentos me he servido de algunas fotografías descargadas de Internet. ¡Mea culpa! Agradezco mucho la colaboración del Equipo de Comunicación y del P. José Luis Zanón.

José P. Burgués