A LAS ESCUELAS PÍAS

LA GRACIA Y LA PAZ DE DIOS, NUESTRO PADRE

En la celebración de los Misterios que nos dieron nueva Vida

Queridos hermanos:

No hay ninguna duda de que la celebración del Triduo Pascual va a ser muy especial este año 2020. En muchos lugares deberemos celebrar la Pascua en el seno de nuestras comunidades religiosas, tal vez conectados online con todas las personas que puedan unirse a nosotros en estos días tan significativos para la comunidad cristiana.

Teniendo en cuenta la situación que vivimos, creemos que puede ser bueno que en esta celebración pascual acentuemos algunos pequeños signos de comunión escolapia. Sé que en cada Provincia y en cada presencia todos van a buscar la manera de estar y celebrar juntos -desde la distancia- pero creo que también es importante que nos sintamos en comunión de Orden, en comunión escolapia universal, con todas las personas que viven su fe y tratan de seguir a Jesús en las Escuelas Pías de San José de Calasanz.

Por eso, queremos ofrecerles unos sencillos materiales de oración para cada uno de los días santos. Lo que les proponemos es que los utilicen del modo que les parezca más conveniente en cada lugar, sabiendo que al hacerlo estarán orando con la misma plegaria que muchos escolapios en cualquier parte del mundo. 

Se trata de un sencillo subsidio para la oración común, previsto para cada uno de los momentos centrales de este Triduo Pascual. Se puede utilizar del modo que convenga en cada situación. El valor que tiene es simplemente de comunión. Será una oración que todos los escolapios del mundo estaremos compartiendo en esta Pascua. Seguro que esto nos ayudará a sentirnos más cerca unos de otros.

JUEVES SANTO. Una meditación del Papa Francisco y una oración compartida.

VIERNES SANTO. Hemos preparado unas oraciones para añadir a la Oración Universal que se hace en la celebración de la Pasión del Señor.

VIGILIA PASCUAL. Hemos preparado un Credo (escrito por San Pablo VI) para compartirlo en el momento que consideréis más oportuno en la celebración de esta noche.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN. Una sencilla oración para el momento de la renovación de votos.

Les recordamos algún párrafo del mensaje que el Papa Francisco dirigió al mundo el pasado día 27 de marzo, con ocasión de la bendición “Urbi et Orbi” extraordinaria que concedió con motivo de la pandemia que estamos viviendo. Es bueno repasar y meditar su mensaje. Pidamos a Dios que nos ayude a celebrar esta Pascua desde estos sentimientos expresados y compartidos por el Santo Padre

«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere.

El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado. El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante (cf. Is 42,3), que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza.

A todos, nuestros mejores deseos de vida y de plenitud vocacional en esta celebración de la Pascua del Señor.

Reciban un abrazo fraterno.

 

Francesc Mulet. Sch. P.

Secretario General

P. Pedro Aguado Sch. P.

Padre General

Roma, a 3 de abril de 2020

 

Triduo Pascual