«Salgamos, salgamos a ofrecer la vida de Jesucristo a todos…». Este es el grito apasionado del Papa Francisco. Este grito es un llamado urgente que nos desafía a salir de nuestra comodidad escolapia para ir a la encrucijada para conocer gente en sus realidades cotidianas. De hecho, nuestra Iglesia está muriendo en un ministerio pastoral cerrado sobre sí mismo. A nuestros pastores les gusta esconderse en sus oficinas y evitar todo contacto con el pueblo de Dios, especialmente con la gente inferior. De ahí el llamado de nuestro Santo Padre a salir a las afueras.[1]

Este llamado es aún más necesario, ya que nos hemos convertido en funcionarios encerrados en nuestras comunidades, en nuestras escuelas, en nuestras oficinas, en nuestras parroquias y esperamos a que la gente venga a nosotros. Ahora bien, ¿cómo dirigir un buen ministerio pastoral sin conocer las realidades de los lugares en los que vive la gente? ¿Cómo podemos llevar a cabo un ministerio pastoral sin tocar los problemas cotidianos y la miseria de aquellos de cuyas almas somos responsables? Es con miras a encontrar a los hombres en sus realidades cotidianas como se ha formado el Proyecto Escuelas Pías. Queremos experimentar una iglesia que salga como lo recomienda el Santo Padre y concretada por nuestro Padre General, Pedro Aguado en el proyecto Escuelas Pías en Salida.

El proyecto Escuelas Pías en Salida es una realidad que poco a poco se está arraigando en la cultura de la Orden. Un proyecto lento pero lleno de esperanza porque está lleno de múltiples experiencias y conocimientos a pesar de las dificultades experimentadas por ambos lados. Proyecto malinterpretado por muchos escolapios, pero que resulta ser un proyecto de ahorro para toda la cultura vocacional de la Orden de las Escuelas Pías. Un lugar para compartir experiencia y cultura, un lugar de conocimiento y crecimiento en la pedagogía y espiritualidad calasanciana. En definitiva, una escuela de vida para la vida en Calasanz para una renovación de la Iglesia.

Con el fin de compartir esta experiencia calasancia, el proyecto Escuelas Pías en Salida celebró una reunión virtual el jueves 29 de abril de2021. Una reunión que nos permitió revivir con el Padre Daniel Hallado la misión escolapia en  Timor Oriental. Una misión que no fue nada fácil dadas las reticencias de algunos obispos (el establecimiento en otras localidades y la acogida de nuevas vocaciones indonesias), pero también con la dificultad de transmitir el mensaje de esperanza en una lengua extranjera (hay una multiplicidad de lenguas utilizadas en Timor). Sin embargo, estas dificultades no frenaron la misión escolapia porque los primeros misioneros escolapios creían en ella, lo que facilitó su misión. Esta presentación permitió comprender no sólo las realidades de la misión, sino que también nos dio las herramientas necesarias para misiones futuras exitosas en las periferias. Estas realidades son indicadores que pueden ser útiles para nosotros.

Un llamado que nos invita a salir de nuestro conformismo para llegar a hombres y mujeres en sus realidades cotidianascon sus alegrías y sus penas. En este sentido, estamos de acuerdo con el Papa Francisco, que hace hincapié en la apertura de la Iglesia, nos advierte contra las malas interpretaciones del concepto de la Iglesia que sale a la luz. Sin duda, la Iglesia debe salir, sin embargo, debe saber discernir al escuchar y acompañar: «la Iglesia en Salida es una Iglesia con puertas abiertas. Ir hacia los demás para ir a las periferias humanas no significa correr hacia el mundo sin dirección y en cualquier dirección. A menudo es mejor bajar la velocidad, dejar a un lado la aprensión a mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las emergencias para acompañar al que queda a un lado de la carretera»[2].  Esta afirmación del Papa se ha convertido en una realidad para nosotros los escolapios con el término «Escuelas Pías en Salida». Con el Padre Daniel, pudimos notar la centralidad de estos dos elementos de los que habla el Santo Padre: el  discernimiento en la escucha y el acompañamiento.

Y esto, gracias a la intercesión de San José de Calasanz y Nuestra Señora de las Escuelas Pías.

D. Paul Nikiema Sch. P.


[1] Papa Francisco, Evangelii Gaudium n°49.

[2] Papa Francisco, Evangelii Gaudim n°46