No habiendo podido hacer los votos solemnes en Roma el pasado mes por razones de visado, parece que la Providencia quiso dar la oportunidad a Pedro -y a todos nosotros- de celebrar, el pasado 7 de agosto, su Profesión Solemne con la comunidad escolapia y la comunidad cristiana que le ha acompañado (y a las que ha acompañado) estos dos años, aquí en Makili.

Es lo primero que ha causado sorpresa: ¡celebrar una Profesión Solemne en la isla de Ataúro!. Nunca han tenido una ocasión así, siempre se hace en una ciudad grande.

Pedimos hacerlo de manera sencilla, estilo escolapio, pero el consejo pastoral dijo que era fiesta para todos no sólo para los escolapios, así que se organizó con “mayores dimensiones”: acogida a todos los que vinieron (familia de Pedro, candidatos escolapios, nuestro hermano Julião, párroco, autoridades… y religiosas de la Compañía de María y Canosianas), preparación de un lugar para cocinar para todos, de la capilla, el comedor y del espacio -con escenario y cubriéndolo- para la “festa kultura” que sucedió a la misa y profesión.

La mayoría de invitados vinieron el viernes y el sábado, en los “bero”, las barcas que salen de Dili hacia las 9 y llegan dos horas después. Tanto viernes y sábado como domingo, la comunidad cristiana de Makili ofreció espacio y comida a todos.

El domingo comenzó la misa a las 4 de la tarde. Llena la iglesia. Preside el P. Didimus, concelebra el P. Guido (párroco de la isla) y el P. Daniel que apenas habla por afonía. A Pedro le acompañan sus tíos, con los que ha vivido en Dili varios años y representan a su familia y a sus padres difuntos. Durante la profesión, recibida por el P. Daniel por delegación del Provincial, su tío Jacinto le acompaña con una vela, que representa la formación cristiana recibida en la familia desde el bautismo.

Después de la misa: la parte cultural, con cantos, bailes, y discursos de felicitación, agradecimiento, historia. Y la cena en los espacios preparados, para todos. Se completó después con cantos y bailes hasta medianoche.

Unos días intensos de encuentro, de servicio y disponibilidad. Pedro ha dado su sí definitivo al Señor y nosotros se lo agradecemos a Dios, que lo ha llamado y acompañado, y a Pedro que ha dicho su “aquí estoy, Señor”.

P. Daniel Hallado Arenales Sch. P.