A pesar de los graves problemas que atravesamos -el conflicto armado en la región anglófona de Camerún, la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 y las dificultades económicas y sociales consecuentes- seguimos manteniendo nuestra labor educativa. Algunos de los avances logrados en los últimos años se van diluyendo con esta situación y es imprescindible acompañar a los niños, niñas y jóvenes para evitar un desastre social en el futuro. También es necesario sensibilizar y ayudar a las familias más vulnerables.

Tenemos además la dificultad añadida de que los lunes no hay clase para evitar conflictos ante la orden “Ghost Town” de los rebeldes de que nadie salga a la calle, en desafío al Gobierno.

Texto: Georges Bissiongol, Itaka-Escolapios Africa Central

Fotos: Joël Kougnoue, oficina local Itaka-Escolapios de Bamenda