El 27 de marzo tuvo lugar la profesión solemne del Hno. Pavel Pastushyn de la Madre de Dios de la Consolación. La Eucaristía fue presidida por el P. General Pedro Aguado en la iglesia de la parroquia escolapia de la Madre de Dios de la Misericordia en Kraków – Wieczysta. Al empezar, el P. Provincial Mateusz Pindelski dio la bienvenida al P. General, que en estos días hace su visita canónica, y a los representantes de las presencias escolapias de toda la Provincia de Polonia, es decir, los escolapios, las escolapias, nuestros colaboradores y amigos. A causa de la pandemia y la situación política en Bielorrusia no pudieron llegar los familiares del neoprofeso. Pavel es de origen bielorruso, nació en Shchuchyn y conoció a los escolapios en la parroquia de su ciudad natal.

La profesión solemne es algo muy sencillo pero a la vez extraordinario porque es un sí definitivo. Hoy delante de la comunidad Pavel dice sí, quiero entregar mi vida para siempre a Jesucristo – dijo el P. General al empezar la homilía. Los escolapios y las escolapias sabemos muy bien qué definición dio Calasanz de la profesión solemne. Porque dijo ni más ni menos que esto: nada agrada tanto a Dios como la profesión solemne de un joven, salvo el martirio – añadió el P. Pedro y al terminar dijo a Pavel: tu desafío tiene nombre y te lo voy a decir, no te asustes, ser un nuevo Calasanz. Este es nuestro objetivo. No podemos conseguirlo pero es bueno intentarlo porque eso nos ayuda a ser mejores.

Al final de la Eucaristía el P. General bendijo a los misioneros de las Jornadas del Carisma Escolapio. Dicho proyecto es la respuesta a la propuesta del último Capítulo Provincial de organizar un encuentro para profundizar en el conocimiento de nuestro carisma, para analizarlo y actualizarlo en las comunidades. En dos turnos de dichos días organizados en octubre de este año participarán todos los religiosos y novicios de la Provincia con la presencia de los miembros de la Fraternidad y de los representantes de nuestros laicos y jóvenes. Los ocho escolapios, como «misioneros» después de la Pascua de Resurrección, iniciarán este proceso en las comunidades. Como un signo de la misión los hermanos recibieron de las manos del P. General una vela, símbolo de Jesucristo resucitado y el Espíritu Santo.

P. Jacek Wolan Sch. P.