Te envío este mensaje desde San Pantaleo, la casa donde Calasanz empezó su sueño, su proyecto. Lo hago en pleno trabajo y pleno proceso del Sínodo Escolapio de los Jóvenes, que comenzó hace un año en Pentecostés. Estos días, cerca de esta fiesta, estamos haciendo un año de recorrido con reuniones y trabajo en todo el mundo. Tantos jóvenes se reúnen y se preguntan sobre el tipo de vida que quieren vivir, el tipo de Iglesia y el tipo de Escuelas Pías. Muchos sueños compartidos.

Hay uno que es muy importante y sobre él te quiero pedir que pienses. El Papa Francisco nos dijo a los Escolapios: “quiero que ustedes vivan un nuevo pentecostés de los escolapios”. Esa frase quedó resonando en nosotros de un modo muy fuerte.

Por eso deseo preguntarte: ¿Qué piensas que tiene que ser para los Escolapios ese Nuevo Pentecostés?

Cuando yo pienso en el Pentecostés Escolapio pienso en el primer Pentecostés. Pienso en un grupo de apóstoles que con la fuerza del Espíritu, con profunda comunión y con profundo coraje misionero y muy centrados en Cristo, inician un camino nuevo. Nosotros como escolapios: ¿Qué crees tú que tenemos que vivir, que tenemos que asumir, qué desafíos tenemos que plantearnos para poder vivir un Nuevo Pentecostés?

Te agradezco mucho que respondas y pienses esta pregunta. Seguro que nos ayuda mucho y también a la Misión. Seguro que también te ayudará a ti, y a todos los jóvenes con los que estamos. Muchas gracias y ánimo.

 

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