Buena parte de la decimocuarta jornada del Capítulo General ha estado destinada a profundizar acerca de la formación de los escolapios, mientras que la sesión final estuvo dedicada a la misión de Perú.

La eucaristía estuvo presidida por la Provincia de USA – Puerto Rico. El P. Provincial Fernando Negro compartió en su homilía una reflexión a partir del pasaje evangélico de la Presentación del niño Jesús en el templo. «El niño es presentado en el templo con humildad y pobreza, así también presentamos nuestra vida como consagrados, centrados en el espíritu, juntos en camino», comentó el P. Negro.

Ya en la sala capitular, la mañana se ha dedicado a profundizar en el Directorio de Formación Permanente, documento que marca las líneas de formación de los escolapios, presentado por sus responsables: el P. Juan Carlos Sevillano y el P. Julio Alberto Álvarez. Las intervenciones han puesto en valor el trabajo llevado a cabo por la Comisión, reconociendo el esfuerzo y la importancia de la formación en el escolapio. El Historiador de la Orden, el P. José Pascual Burgués intervino a última hora de la mañana para acercar curiosidades, anécdotas e historia de los capítulos generales que la Orden ha celebrado durante su historia. Burgués ha explicado cómo en diferentes épocas no se han podido celebrar estos Capítulos, ya sea por los diferentes conflictos bélicos o, curiosamente, también por pandemias, como en 1630 que obligó a cancelar el Capítulo previsto por la extensión de la peste.

Por la tarde se continuó con el trabajo capitular entorno al “escolapio que necesitamos” y en un segundo momento nos acercamos a diferentes realidades escolapias, con una conexión on-line con el P. José Víctor Orón que presentó el Instituto Calasanz de Ciencias de la Educación (ICCE), Gladis Cuellar el ICCE-Nazaret y el P. Jean de Dieu Tagne que presentó el ICALDE (Instituto Calasanz de Derecho a la Educación).

La última sesión del día, como viene siendo habitual, se dedicó a una de las misiones que se han impulsado este último sexenio. Fue el turno de Perú, explicada con detalle por el P. Carles Such, una realidad escolapia respaldada desde la Provincia de Nazaret. El P. Carles relató la “aventura” que supuso la llegada de los escolapios a aquellas tierras, donde hoy llevan dos colegios que acogen a mas de 2.000 alumnos y atienden a dos parroquias, con presencia en Ñaña y en San Juan de Lurigancho. La famosa cita de Calasanz “donde faltan los hombres, suple Dios” se ha hecho realidad en Perú.