Durante cuatro días, coincidentes con el receso invernal en las escuelas, tuvieron lugar dos encuentros en la casa de retiros de Mendiolaza para volver a las fuentes de nuestra vocación.

El 14 de julio se concretó un espacio fraterno y cercano de todos los formandos de la demarcación (prenovicios, novicios y juniores) donde se abordó la articulación e integración entre la vida espiritual y la vida intelectual. Como testimonio de esta integración, el P. Andrés Rodríguez de Cristo pudo compartir su trabajo de tesis teológica, recientemente aprobado y defendido.

Posteriormente, desde el día 15 al 17, se llevó adelante el encuentro de formación permanente para todos los escolapios, al que también participaron los formandos, que providencialmente comenzó con la celebración de nuestro querido hermano San Pompilio María Pirrotti. En un clima de profunda oración y estudio se brindó una reflexión sobre el ideal de la paideia griega guiada por el Dr. Ramón Cornavaca. A través de textos de Platón y de algunos Padres de la Iglesia se ahondó en la pedagogía recibida de la tradición.

La formación, también, propició un tiempo de reflexión para vincular todo lo trabajado y aprehendido con la vida religiosa Escolapia; trabajo que dio frutos abundantes al compartirse fraternalmente en pequeños grupos y al concretizarse en indicadores, pensados por los religiosos, para la elaboración del Estatuto de Formación Permanente de la Provincia. El encuentro culminó con una alegre jornada de acción de gracias y paseo, donde se compartió la santa Misa presidida por el P. Provincial y un almuerzo de cierre.