El pasado viernes 24 de enero, en la ciudad de Kinshasa, República Democrática del Congo el P. Pedro Aguado, Padre General, fue recibido por la comunidad educativa para bendecir las instalaciones de la Escuela “San José De Calasanz” donde muchos niños niñas ahora disfrutan de una educación integral en la Piedad y en las Letras.
Entre los presentes estuvieron: la Fundación Itaka Escolapios en representación de Dn. Igor Irigoyen, los Asistentes Generales de las cuatro circunscripciones y el Secretario General P. Alex Dejouseé, los superiores demarcacionales P. Pierre Diatta (Vicario en Congo), P. Moses Kongmi (Padre Provincial de África Central), y P. Samson Ehemba (Padre Provincial de África del Oeste), y los padres escolapios de las comunidades de Kinshasa, los padres y juniores escolapios que representaron a sus demarcaciones en las Jornadas Escolapias en África, así como los formandos juniores del Vicariato, y muchos invitados laicos que testimoniaron la bendición de esta obra educativa para bien de la sociedad congolesa.
El programa fue presentado por el Junior Christian Kileke, el cual consistió en unas palabras de agradecimiento a todas las manos y corazones que pusieron en marcha el proyecto de la escuela hasta hacerla una realidad a la vista de todos, por parte del P. Pedro Aguado, del P. Adalbert Fouda. Se cantó el himno nacional, y se realizó una representación con ayuda del Padre General y unos niños para recordar la escena en la que Calasanz junto con los niños abrieron por primera vez la escuela que cambiaría sus vidas para siempre. Finalmente, se cortó el listón de inauguración, la develación de la placa, y la oración de bendición de las instalaciones. Acto seguido, un snack de agradecimiento por la presencia de todos.
Enhorabuena por la apertura de esta escuela en Kinshasa. Buena noticia y signo profético de cambio y apertura al cuidado de las personas y de la sociedad. Que Calasanz siga consolidando la presencia en Congo y las Orden de las Escuelas Pías puedan seguir siendo mediación y luz de esperanza al modo sencillo y humilde de la levadura que se une a la masa.