Siguiendo la inspiración llevada a cabo en nuestro 48° Capítulo General sobre la Interculturalidad e Inculturación, la presencia de Guatemala abrió un nuevo capítulo en su historia: La misión intercultural entre la escuela de Devon, Pensilvania, y Cabricán – Huitán, Guatemala.
En seis meses se logró hacer realidad este proyecto gracias a la iniciativa perseverante del P. Nelson Henao, Director General de la escuela escolapia de Devon, y la comunidad presente en Cabricán – Huitán. Así fue que llegaron a Cabricán el viernes 6 de junio por la noche diez personas: dos adultos y ocho jóvenes estudiantes. Los adultos, un padre de familia comprometido con la misión del colegio y un profesor de español.
Al día siguiente compartieron con los jóvenes de Liturgia en intercambio cultural y por la tarde visitaron la aldea El Cerro para conocer la organización de una comunidad con todos sus ministerios. El domingo participaron de la Eucaristía en dos aldeas: Ciénaga Grande y Saquicol Sija quedando sorprendidos de la fe que mantienen los guatemaltecos en sus celebraciones. Y, por supuesto, el encuentro emotivo con la marimba, instrumento musical originario semejante al xilofón, ejecutado por el grupo que tiene el maestro Santiago con ex alumnos de nuestros colegios en la aldea de Loma Vixben, lugar extremo de la parroquia.
y, por fin, llegan nuestros estudiantes a los colegios parroquiales de Cabricán y de Huitán. En los cinco días se fueron intercalando las actividades entre el Colegio La Asunción de Cabricán con niños que están desde Preescolar hasta 6° de Primaria, y el colegio de Huitán, visitando las aulas, intercambiando con ellos como uno más allí hasta jugar en deportes (basquetbol y fútbol) y participando en las actividades culturales en música y baile presentados por los niños. Se aclara que Huitán cuenta con sus aulas de Primaria por la mañana, y de nivel Básico, por la tarde. La diferencia fue que allí hicieron una actividad solidaria en pintar el salón multiuso toda una mañana, reflejando la actividad misionera de entrega y colaboración con el colegio de Huitán.
Para no quedarse atrás, los jóvenes pidieron una tarde en aprender a construir los instrumentos autóctonos musicales en arcilla de barro con ayuda del profesor de música Santiago. Fue tan maravillosa la actividad que ya eran otros guatemaltecos.
Por último, la comunidad religiosa abrió sus puertas y sus corazones en el servicio abnegado en atender y sustentar esta misión, que abre una nueva historia a esta presencia, que cada día se transforma más calasancia en la atención a niños, jóvenes y adultos.
¡Gracias Colegio de Devon!!!