Esta es la segunda parte de la crónica del Encuentro de la Juventud Escolapia en Cracovia. Tras la apertura y las actividades del primer día, esta entrega recoge los momentos centrales de la celebración y el cierre del encuentro.
El punto principal del día fue la Eucaristía, durante la cual hicieron sus votos solemnes dos juniores: Bartosz Cielecki del Espíritu Santo y Jakub Urbaniak de la Presentación del Señor. El Evangelio se leyó en cuatro lenguas maternas de los participantes, repitiendo: «¡Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!». En su homilía, el P. Provincial Mateusz Pindelski preguntó no solo a los protagonistas de este día, a los religiosos que decían su “sí” al Señor al estilo de Calasanz para siempre, sino también a todos los jóvenes: «¿Cuál es tu raíz?» y «¿En quién estás arraigado, arraigada?».
Después de visitar el casco antiguo de Cracovia, con la preciosa Plaza Mayor, los jóvenes regresaron para vivir la noche de baile y de oración. El tiempo de diversión, siempre especial en este encuentro, incluyó las danzas conocidas en el ámbito escolapio de Europa Central como «Piarist Party». Al mismo tiempo, los participantes aguardaban el momento de la oración de la noche. Las canciones —este año al estilo de Taizé— fueron preparadas por un grupo de participantes de ediciones anteriores, una banda intergeneracional dirigida por Magdalena Kiwior y coordinada por Anna Czekaj. La oración se prolongó hasta medianoche, con la bendición individual del Santísimo Sacramento, todo bajo la cuidadosa guía del P. Radosław Boboń.
La charla del tercer día fue impartida por el P. Jacek Wolan, responsable de la pastoral juvenil de la Provincia durante los últimos seis años. A modo de juego de adivinanzas, contó tres historias de vocación: una de ellas era la suya y las otras dos, las de Landriani y Calasanz. Después invitó a los monitores adultos —sobre todo a escolapios y escolapias— a dar testimonio con la pregunta: «¿Qué consejo te darías hoy a ti mismo cuando eras adolescente?». Tras escuchar las respuestas de unas siete personas, interpeladas personalmente por algunos jóvenes, él mismo dejó esta constatación: «¡Casi nada saldrá como tú quieras! ¡Casi todo se cumplirá de lo que tú deseas!». Con nuevas preguntas —sobre cómo las raíces influyen en las elecciones y en la vocación—, los jóvenes se reunieron en pequeños grupos de compartir.
La Eucaristía de clausura, solemne, fue presidida por el P. Tomasz Jędruch, quien hace 25 años puso en marcha las reuniones del «SMP», primer motor de este encuentro y parte de sus orígenes. En su presencia, la historia dio un giro completo. El P. Provincial Mateusz Pindelski expresó su agradecimiento a los organizadores de cada edición, que han contribuido al desarrollo actual de este evento emblemático para la Provincia. Este encuentro fue muy fructífero para toda la generación de la juventud escolapia de la Provincia y fue valorado por los invitados de otras provincias, a pesar de los obstáculos lingüísticos.
En la misma Provincia, el «SMP» tiene ya sus “hijos”: «Wakacyjne SMP», un encuentro de verano para los jóvenes de los últimos cursos de primaria; «Lokalne SMP», encuentros a nivel local, organizados por y para presencias vecinas a lo largo del año escolar —muy numerosos especialmente durante la pandemia—; y el Congreso de la Espiritualidad de los Jóvenes – “Inspirados en…”, una propuesta para jóvenes adultos de 18 a 35 años. Al terminar el «SMP» Jubilar, el P. Jacek Wolan agradeció a todos los participantes por su modo de vivir la fe; a todos los monitores —profesorado laico, religiosas y escolapios— por su dedicación y su presencia; a la Comunidad de Kraków-Akacjowa, y de modo particular al P. Jakub Wojciechowski y al Diác. Janusz Dudek por su incansable apoyo; y a los Animadores Escolapios, voluntarios encabezados este año por Maria Hadam, que hacen posible un evento tan bien preparado, agradable y fecundo.
Todo lo ocurrido puede seguirse en las redes sociales y en la página web de la Provincia de Polonia y de «Młodzież Pijarska». Esto ha sido posible —y lo sigue siendo— gracias al trabajo del equipo de comunicación: Magdalena Kiwior, Anna Czekaj y Joanna Czekaj.
P. Jacek Wolan, Sch. P.