Entre el 18 y el 19 de noviembre de 2025, en el santuario de Częstochowa, tuvo lugar la Vigilia Nocturna de la Provincia de Polonia. El santuario, conocido como la capital espiritual de Polonia, es muy importante para los católicos por la devoción mariana relacionada con el icono de la Virgen Negra.
Como explicó el P. Provincial Mateusz Pindelski, hay ciertos motivos para este encuentro. La primera idea surgió durante la segunda edición de las Jornadas del Carisma Escolapio, celebradas para toda la Provincia en octubre de 2024. Nuestra intención especial para esta vigilia es dar gracias por haber confiado toda la Provincia al Inmaculado Corazón de María. Este acto tuvo lugar en la solemnidad de la Inmaculada Concepción del año pasado.
Hay también una circunstancia histórica. El 9 de julio de 1642, un grupo de escolapios que huían de la Guerra de los Treinta Años de las presencias escolapias en Moravia, por orden de San José de Calasanz, se dirigió a Polonia y aquí, en el santuario de «Jasna Góra», se reunió con el rey Ladislao IV y los nobles a su alrededor. Entre ellos se encontraba Jerzy Ossoliński, quien fundó el colegio de Podolínec (actualmente en Eslovaquia y, por aquel entonces, bajo la Corona de Polonia). Fue precisamente aquí donde, a petición del rey de Polonia y en su presencia, el superior de este grupo, el P. Onofre Conti –quien más tarde se hizo primer Provincial de la Provincia de Polonia–, celebró la Santa Misa ante la misma imagen de la Virgen María.
Este día, 18 de noviembre, fue fijado por los Padres Paulinos, custodios del santuario, como creemos, por la Providencia de Dios, pues en nuestra Orden recordamos hoy a todos los santos de las Escuelas Pías.
El programa, bien cuidado por el P. Mateusz Kaźmierski, facilitó la participación tanto de niños y jóvenes como de adultos, ya que todo comenzó a las 9:00 de la noche y terminó hacia las 4:00 de la madrugada. Participaron unas 200 personas, entre ellos, las hermanas escolapias, encabezadas por la M. Urszula Kwaśniewska; 22 escolapios, en su mayoría feligreses de las parroquias escolapias; así como representantes de nuestros alumnos y maestros de los colegios de Polonia, más un grupo de nuestra presencia parroquial en Zólochiv, Ucrania.
La Vigilia empezó con el solemne acto mariano llamado en polaco «Apel Jasnogórski», que se repite diariamente desde hace más de 100 años a las 9:00, no solo en el mismo santuario, sino también en otros lugares tanto dentro como fuera del país. En su introducción, el P. Provincial dijo:
«Te damos gracias por habernos reunido hoy ante tu imagen, a nosotros, peregrinos vinculados al carisma pedagógico y a la espiritualidad de San José de Calasanz: escolapios y escolapias, maestros y pedagogos, padres de las familias, feligreses y, especialmente, niños y jóvenes. Hace casi cuatro siglos, aquí, ante tu altar, acogiste a los primeros escolapios, que por la voluntad del rey de Polonia vinieron a abrir las primeras escuelas en la República. Te damos gracias porque, durante casi cuatro siglos, el carisma calasancio se ha extendido por Lituania, Bielorrusia, Rusia, Ucrania, Eslovaquia y Hungría. Te encomendamos a todos los que hoy participan en la educación, sobre todo a los padres y a las familias: haz que contemplen el modelo de tu Sagrada Familia, para que construyan con confianza un fuerte vínculo de amor basado en la fe. Te encomendamos a los pedagogos, a los maestros, a todos los que sirven a los niños y jóvenes en la educación para formarlos hacia la plenitud en Cristo. Haz que gocen del reconocimiento que merecen, que puedan realizar su trabajo con libertad de conciencia y que reciban una remuneración adecuada a la responsabilidad que recae sobre ellos. Te encomendamos de manera especial a los catequistas y a todos los que dan testimonio de la fe en la educación. Fortalece a los que están siendo puestos a prueba, implora la bendición de Dios sobre los frutos de su trabajo y haz que lleguen con el Evangelio de la verdad y la esperanza a todos los indiferentes, desesperados y perdidos. Te suplicamos que detengas a aquellos que hacen daño a los niños y a los jóvenes con enseñanzas erróneas, malos ejemplos, violencia y abuso, pero también con escándalo, calumnias y malas decisiones. Dales la gracia de la conversión y la penitencia».
En la charla dirigida a los jóvenes, el P. Dominik Bochenek destacó que María muestra un camino sencillo, corto y seguro que conduce a Jesús. Vale la pena elegirlo, así como nuestros padres nos enseñan el camino más sencillo, más corto y más seguro para ir y volver del colegio. La espiritualidad de María es, para cada cristiano, incluso para los niños y jóvenes, como un cristal transparente que amplía y acerca la imagen del mundo.
A lo largo de la noche hubo tiempo para la oración comunitaria y personal, para el rosario, la Coronilla de la Divina Misericordia y la Coronilla de Doce Estrellas, así como para cantar y rezar en silencio.
En la Eucaristía celebrada a medianoche, el P. Piotr Recki preguntó: «¿Por qué la imagen de María se llama Virgen Negra?», y dio unas respuestas: la imagen se ha ennegrecido por el humo de las velas y el incienso que se queman aquí desde hace siglos; el color negro puede simbolizar contemplación y humildad; la Madre de Dios siempre permaneció a la sombra de su Hijo; en ella vemos a una madre luminosa que dio a luz la Luz.
Para terminar, ya de madrugada, el P. Provincial agradeció a todos los participantes y renovó el acto de la confirmación a la Virgen, quien fue, es y será para nosotros la Madre de las Escuelas Pías.
P. Jaceck Wolan, SchP