Habéis venido a ver el milagro de Dios

El pasado 18 de septiembre, en la abarrotada capilla escolapia de Budapest, familiares, compañeros escolapios, amigos, numerosos alumnos y exalumnos pudieron ser testigos de la pronunciación del triple voto de pobreza, castidad y obediencia, y – según la tradición escolapia – del cuarto voto de educación de los niños por parte de Dániel Szabó de Jesús Resucitado y Roland Márkus de la Santísima Trinidad.

“Habéis venido a ver hoy el milagro de Dios, a sentirse asustados y asombrados ante sus planes, a vislumbrar y a maravillarse. Podemos admirar a Dios en la creación, en sus inmensas obras, en las ciencias, en el ingenio del lenguaje, en las maravillosas creaciones de la cultura humana. Nosotros, escolapios, somos muy aficionados a estas ciencias que nos llevan a Dios. Sin embargo, Dios se revela de la manera más admirable a través de la vida personal y el desarrollo de los seres humanos” – dijo el P. Provincial Ádám Szakál durante su homilía.

La voluntad de Dios nunca es unilateral. Él nos invita a una cooperación que nos transforma. Depende de nosotros, si la semilla que él siembra en nuestros corazones vivirá y dará fruto, o no. Estos dos religiosos que emitieron sus votos, en estos años han cambiado y se han desarrollado mucho, pero siguen siendo los mismos. Han aprendido a pedir ayuda cuando era necesario, a apoyarse en sus guías y superiores, a hacer todo esto con amor y confianza, viviendo los procesos de Dios para acercarse cada vez más a Él.

 “No olvidemos que hoy celebramos sobre todo su plan, sus intenciones, su alegría, su amor creador que se ha dado a vosotros y a nosotros también a través de vuestra maravillosa historia. Según mi experiencia, sois varones estremecidos que se hacen cargo de los problemas de la juventud, de la sociedad y de vuestras familias y comunidades. He podido también experimentar aquella alegría estremecida con la que habéis reflexionado sobre vuestro encuentro cada vez más activo con Dios. Con el mismo entusiasmo vivís y buscáis el carisma y la acción de San José de Calasanz en el mundo de hoy. Agradezco a vuestros padres, hermanos de sangre, amigos, formadores anteriores y actuales, compañeros religiosos, colegas, a los niños y jóvenes que os apoyaban y formaban tanto en el primer período de vuestra vida como en vuestra vida escolapia. Dios ha puesto en vosotros muchas oportunidades. Fortalecidos ahora por la gracia de los votos perpetuos, continuad vuestro trabajo por los niños en el seno de la comunidad de la Orden de las Escuelas Pías.”

Tras haber pronunciado los votos, los dos religiosos firmaron el documento de la profesión solemne. Después de la Misa, tuvo lugar una divertida sesión de fotos con los dos religiosos, ahora ya de votos solemnes. Un almuerzo en común puso fin a la celebración.