25 de marzo de 2023. Día señalado en nuestro calendario como memoria escolapia; también es un día que recoge los ecos de los primeros escolapios en el contexto de la Fundación de las Escuelas Pías en 1617. También es un día para mirar a María, mujer de escucha atenta al Dios de las promesas, que posibilita con su disponibilidad: el acontecimiento de Jesús. Ella abre su vida a la acción del Espíritu, marcando para siempre la Historia.

En este contexto nos reunimos en Zaragoza el Consejo Provincial de Presencia, y en ambiente orante – culmina muchos meses de trabajo, las tres fases de evaluación y planificación-, aprobamos el Proyecto Provincial de la Presencia de Emaús para los próximos años, 2023-2027. Se reunieron todas las personas de los equipos locales de Presencia de las 16 realidades que componen nuestra geografía, y los miembros de los equipos provinciales. Más de 80 personas nos sentimos representantes de muchas más personas que componen el conjunto de las Escuelas Pías de Emaús.

Nos proponemos seguir sus pasos, y a caminar con sencillez y escucha atenta: la propuesta del Espíritu, siempre sorprendente y siempre desproporcionada en relación a nuestras fuerzas, y así abrirnos así a la acción de Dios.  Un Proyecto heredero de muchos análisis y apuestas anteriores, marcado por el trabajo de diversos documentos, y sobre todo por vivencias personales, que titulamos “OJALÁ ESCUCHÉIS HOY SU VOZ…”

A lo largo de los diez primeros años como Escuelas Pías de Emaús (Aragón, Vasconia y Andalucía) hemos sembrado a través de: encuentros con las personas más pobres, la presencia en Mozambique, crecimiento de nuestros proyectos sociales impulsados desde Itaka-Escolapios, atención escolar de calidad, dedicación a las personas más vulnerables, etc. La voz del Espíritu nos ha regalado: crecer en Fraternidad escolapia, centrar nuestras vidas y comunidades en Jesucristo, sostenernos en tiempos difíciles (pandemia, crisis económica, dolores personales e institucionales …) y nos ha mantenido fieles a la intuición de Calasanz para transformar nuestro mundo y nuestra Iglesia.

Al comienzo de este nuevo cuatrienio agradecemos tantas oportunidades de encuentro, discernimiento, alegría compartida y fe madurada. También podemos mirar nuestra fragilidad con esperanza y agradecer este documento donde se plasman nuestras mejores intenciones y sueños. Son líneas que vertebran la vida y la misión, siempre en salida hacia los y las personas más vulnerables, hacia los y las jóvenes, hacia esta sociedad que sigue necesitando unas Escuelas Pías que la germinen con semillas de Reino.  Con todo ello iniciamos la fase 4, en la que los planes estratégicos y proyectos locales nos ayudarán a ir haciendo camino…

Agradecemos también el trabajo colaborativo para evaluar nuestro ser y nuestro quehacer desde los equipos, las comunidades, las personas, y para seguir soñando respuestas nuevas a los retos de siempre y a los desafíos que irrumpen. Fruto de este discernimiento “sinodal” se han concretado cinco líneas-eje, cinco maneras de escuchar la voz del Espíritu en lo profundo y también a través de las personas jóvenes, del mundo y de la Iglesia, de Calasanz, y de todas las personas que forman parte de nuestra gran familia, especialmente de las más vulnerables. Y desde ahí, marcar acentos y prioridades que iluminen el día a día de las obras, equipos, comunidades y personas. Acentos que subrayan opciones que ya se vienen desarrollando, y otras nuevas que abren horizontes a la creatividad y a la acción del Espíritu.

Es momento de orar con estas líneas, de pedir al Espíritu la fuerza y valentía que necesitaremos, de sentir la mano hermana de las personas que en nuestras presencias Dios nos ha regalado, y, con ellas, caminar.

Puedes ampliar esta información descargando la revista número 16 de la Colección Escuelas Pías Emaús, que incluye el Proyecto Provincial de Presencia, junto con ecos y resonancias del encuentro, en este link:

Jesús Elizari