Recordamos hoy, 18 de marzo, a la beata Celestina Donati (1848-1925), fundadora junto al P. Celestino Zini Sch.P. de la Congregación de Hijas Pobres de San José de Calasanz. Suore Calasanziane.

Es posible distinguir en la experiencia de Madre Celestina la fuerza del discernimiento como dinámica esencial en la vida cristiana, capaz de dinamizar no sólo la búsqueda del querer de Dios sobre la propia vida, sino también la concreción en la respuesta vocacional.

Deseosa de “vivir solo para Dios y agradarle en todo” (CCal 34), Madre Celestina comienza una búsqueda inédita e innovadora que, gracias a la sabia y prudente mediación del P. Zini, se concretará en la fundación de un nuevo instituto calasancio a finales del siglo XIX. La opción educativa de las primeras hermanas bajo el liderazgo compartido del P. Zini y M. Celestina se profundizará, tras la muerte del fundador, en una modalidad de acogida incondicional a las niñas más desfavorecidas y privadas de cobertura socio-familiar.

La transformación de la escuela en un “oasis” capaz de proporcionar a las pequeñas el entorno integral que les permita desarrollarse en plenitud, otorga a la obra calasanziano-celestiniana la oportunidad de educar “a pleno tiempo”, convirtiendo el hacer escolar en prolongación natural de la vida de familia.

“Solo quien ama, educa” será el lema repetido y vivido por Madre Celestina, que hace de su corazón el espacio de acogida materna para tantas pequeñas necesitadas de escuela, de hogar y del encuentro con Jesús para comenzar una historia de relación y amistad con Él. Un corazón calasancio que ofrece un modo nuevo y bueno de educar en la piedad y las letras.

Para saber más: www.calasanziane.org