La historia nos recuerda que José de Calasanz, pudo vivir en Sevilla para ejercer de canónigo en su Catedral. No fue así porque no le apeteciera, sino porque había descubierto otros amores que le habían robado el corazón: “Encontré la manera de servir a Dios, haciendo el bien a los pequeños. No la dejaré, por cosa alguna del mundo”, respondió al Secretario del Embajador de España en el Vaticano cuando le comunicó la concesión de la canonjía hispalense.
Las cosas del Espíritu son así, pero él se ha hecho presente en la historia posterior. De alguna manera, ha mantenido cierta complicidad con la ciudad en la que pudo vivir.
En la Biblioteca Colombina de la Catedral, se conserva un cuadro con su imagen, en el que se consigna: “Cardenal Arzobispo electo de Sevilla. Año 1599”. Y el 27 de julio, de 1773, al ser canonizado, la Archidiócesis publica un Edicto, “mandando rezar el Oficio y Misa de San José de Calasanz, Canónigo electo de la Catedral de Sevilla”.
Será en 1888, cuando las Escuelas Pías iniciarán su actividad en el colegio generalicio de Ponce de León, que tanto ha contribuido a hacer presente su espíritu en la ciudad de la Giralda. Insignes escolapios contribuyeron a unir a Calasanz con el pueblo sevillano. El objetivo de la fundación fue enviar escolapios a las comunidades americanas.
Circunstancias del momento y el deterioro de los espacios educativos del Palacio del Duque de Osuna, donde estaba desde su fundación, obligaron al traslado a Montequinto, nuevo barrio de Dos Hermanas, en 1974. Pero Calasanz no quiso abandonar del todo la sede de su canonicato. Con motivo del 125 aniversario de la fundación del colegio, su imagen volvió a la Catedral, en traslado procesional desde la iglesia del antiguo colegio. En función solemne presidió la eucaristía el Sr. Arzobispo, don José Méndez. Con alegría festiva la comunidad educativa y numerosísimos antiguos alumnos, manifestaron que la historia no es sólo recuerdo del pasado, sino actualización viva del mismo.
Ponce de León y Montequinto siguen hermanados por la presencia escolapia, en los orígenes y en el presente. Hay lazos afectivos y fraternos entre los que allí se educaron y ahora lo hacen en el cinturón de Sevilla. Con motivo del Centenario de las Escuelas Pías, en 2017, se compartieron actividades en ambas orillas.
Este recorrido histórico de las huellas de Calasanz en Sevilla, se actualiza cada año, cuando su imagen procesiona por las calles de Montequinto, acompañada por la comunidad educativa, en el mes de noviembre. Colegio, parroquia y barrio, se aúnan en torno a él.
La imagen del niño que acompañaba la escultura, se extravió en el traslado del colegio, pero anualmente sale rodeado de niños de Infantil y Primaria que pregonan públicamente que, “Si desde la infancia el niño es imbuido diligentemente en la piedad y las letras, puede preverse, con fundamento, un feliz transcurso de toda su vida”. El día de víspera, la salida procesional se prepara espiritualmente con un encuentro de familias y la celebración de la eucaristía.
Sevilla, Montequinto, siguen alimentándose de Piedad y Letras, que él, proféticamente impulsó, “para mayor gloria de Dios y utilidad del prójimo”
Montequinto, noviembre 2023.
P. Daniel Mª González, Sch. P.