Segunda parte de la visita canónica general.

Después de haber visitado las presencias escolapias en Buenos Aires y en Córdoba, el P. Provincial Sergio Conci, Sch. P. condujo al P. General Carles Gil i Saguer, y al P. Julio Alberto Álvarez al siguiente destino: Quimilí. Después de un largo camino por carretera, llegaron a la comunidad escolapia donde los esperaban los hermanos P. Juan Petkus, el P. Plácido Mendito, y el P. Diego Correa.

La comunidad religiosa comparte la misión escolapia con un grupo de laicos identificados y entregados al ministerio y conforman esta presencia fecunda de Quimilí. En el Colegio de Escuelas Pías de Quimilí se acompaña el nivel Primario, el nivel Secundario y el nivel Superior, cubriendo tres turnos para poder atender a las personas con una infraestructura limitada. Hay una gran pasión por la misión y mucha vida en procesos académicos y pastorales, Iter (Movimiento) Calasanz, Fraternidad, misiones y tantas otras actividades.

La presencia Escolapia lleva adelante otra obra escolar a las afueras de la ciudad: Escuela de San Francisco. Obra de gran labor educativa y social en jornada de doble turno. La escuela da de comer a los alumnos desayuno, almuerzo y merienda.

Los escolapios de Quimilí también ayudan a las parroquias locales con su ministerio sacerdotal.

Durante la visita se sostuvieron reuniones con el equipo de conducción, con la comunidad religiosa, con numerosos jóvenes de Iter o Movimiento Calasanz (Adalides y Cooperadores), con la Fraternidad escolapia y con los docentes de Qumilí. También, en ambos colegios y en todos los niveles se compartió la Eucaristía, saludó a los alumnos en sus aulas y en el patio para conocerles.

El P. General agradeció esta obra y misión escolapia que cambia el entorno, la configuración social y eclesial de Quimilí. San José de Calasanz siga haciendo fructífera la misión.

Luego tocó un largo viaje también acompañados por el P. Provincial a la presencia escolapia en Rosario. Allí se lleva adelante el ministerio en el Colegio “Cristo Rey” y en la Iglesia abierta a la feligresía de la zona. En esta obra educativa se tuvo encuentro con los alumnos quienes, con astucia y curiosidad, pidieron al P. Carles Gil consejo para sus vidas. La vivacidad de los niños de primario dejó un bello recuerdo en la memoria de los participantes.

Afortunadamente, la comunidad conformada por los Padres Andrés Krivanosof, Martín Vélez, y el Hno. Juan Pablo Aimaretti junto a los laicos que comparten la misión da soporte, acompañamiento a los alumnos, educadores, fraternidades, Iter Calasanz, y Mentores.

Durante la visita se tuvo reuniones con alumnos de 4º y 5º de secundario, con el equipo de conducción del colegio, con la comunidad religiosa, con los Mentores y referentes del Iter Calasanz, y con las Fraternidades. No faltó el saludo a los alumnos de primario, la eucaristía con los alumnos de secundario y la visita a las aulas.

Finalmente, regresamos a Buenos Aires, donde el Padre General Carles Gil, y el P. Julio Alberto Álvarez, sostuvieron una reunión con el Equipo Provincial de Sostenibilidad coordinado por el P. Matías Pavón. Todo el crecimiento carismático y de misión que se ha visto, requiere de estructuras, planes y recursos proporcionales que permita desarrollar sosteniblemente la misión. Esta es una clave importante en la ecuación de una Provincia que está en dinámica de crecimiento institucional. La reunión se desarrolló en un nuevo colegio que está construyendo la provincia en Canning. Una obra que dará más capacidad de misión en favor de la niñez y la juventud.

Se arribó por fin de regreso al punto donde comenzó la visita canónica general, la comunidad San José de Calasanz en Buenos Aires. Ahí, el P. General y el Asistente General sostuvieron las reuniones finales con la Congregación Provincial, el Secretariado de Vida Religiosa y Formación Permanente (que lo conforman los rectores de las comunidades religiosas). El P. General pudo tener un encuentro con las personas que aún quedaron pendientes de dialogar con él en privado y unas palabras finales con el P. Provincial.

La visita termina con un tono de comunión de familia calasancia. La comunidad de Buenos Aires organizó un encuentro fraterno con las Madres Escolapias y las Madres Calasancias. Se celebró la eucaristía juntos y compartió un delicioso asado preparado por los juniores.

Tantos nombres, tantos rostros, tantas historias, tantos recorridos, tantos cruces de camino, tantos aprendizajes que, a lo largo de estos once días de visita canónica en Argentina, se han aquilatado en la memoria y permiten compartir y acompañar a la Orden en su peregrinaje eclesial en Argentina. Los desafíos son grandes y trascendentes como lo es el ritmo de crecimiento y de misión que hoy día atraviesa esta Demarcación.

Se valora y agradece profundamente, la disponibilidad calasancia con la que llevan adelante la misión escolapia en cada una de las comunidades y obras. Se da la unidad en la oración y en la misión por el bien de los más pobres.

De modo especial el P. General y el P. Asistente animan y acompañan la vida y vocación de los 32 formandos por estas tierras: Julio César, Bruno A., Santiago C., Ignacio M., Nicolás R., Gabriel A., Santiago T., J. Maximiliano, Franco E., Juan Ignacio A., Lautaro A., A. Martín, Gregorio M., Manuel, Juan Pablo, José Gabriel, Marcos G., Santiago G., Iván, Nicolás A., Lautaro G., Santiago P., Joaquín M., Thomas, Estanislao, Federico, Gabriel S., Víctor, Bautista, Facundo M., Tiago, y Matías.