Bajo este lema tuvo lugar el encuentro nacional de jóvenes del Iter Calasanz en Mendiolaza el pasado fin de semana. Unos 150 jóvenes de entre 16 y 24 años se reunieron para compartir una experiencia profunda de encuentro con el Señor en comunidad. Las celebraciones Eucarísticas, la oración compartida, los espacios de formación y recreación, como también los distintos talleres realizados, permitieron a los jóvenes descubrir la inmensidad de dones que Dios ha puesto en sus corazones para entregar a los más pequeños. Bendecimos a Dios por las gracias que ha concedido en estos días y pedimos que muchos jóvenes se animen a vivir el sueño de ser otros Calasanz para los más pequeños.
P. Federico Bizzari Sch.P.