Estos días finales de junio fueron maravillosos porque pude sembrar los nuevos Círculos Bíblicos en las dos parroquias que tenemos en Nueva York, USA. Son las parroquias de Annunciation en Manhattan y Santa Helena en Bronx. Esta invitación fue gracias al P. Provincial Francisco Anaya en mi viaje desde Guatemala. En la parroquia Santiago Apóstol de Cabricán llevamos 18 aldeas con esta hermosa experiencia de orar y platicar en comunidad alrededor de la Palabra de Dios. Es así que, después de los ejercicios espirituales anuales, compartí con la comunidad de Annunciation para hacer la invitación a crear los Círculos Bíblicos. Con ellos iniciamos el lunes 23, en una primera aproximación, en el salón parroquial. Como eran tantos, decidimos, otro día de la semana, realizar tres círculos bíblicos con dos coordinadores elegidos previamente ese lunes. La experiencia fue tan bendecida que se hicieron los tres grupos y pudieron participar todos platicando el Evangelio desde la propia vida.

Luego en Bronx, Santa Helena, tuvimos el primer encuentro del Círculo Bíblico después de la Eucaristía. Asistimos con la cantidad propia de un Círculo, llevando adelante la metodología y nombrando al final a tres coordinadores: un matrimonio y una persona más. Con ellos quedamos fijos los jueves al acabar la Misa. También asombrados, como en Annunciation, por los gestos de ternura y cercanía fraterna, que permite que el rezo final (Padrenuestro y Avemaría) sea tomado de las manos, y todos abrazándose al finalizar el encuentro.

Quiero dar gracias a Dios por permitirme ser apóstol y misionero de la Palabra, llevando el Evangelio y creando comunidad, para llevar el nuevo Pentecostés a las parroquias y colegios.

Hermano Cristian, escolapio.