En el día de la solemnidad de Pentecostés, los participantes en el II Consejo de Superiores Mayores de la Orden se trasladaron desde Bratislava hasta la ciudad de Nitra. Allí fueron acogidos por la comunidad escolapia local, en una jornada fraterna que permitió a todos los Superiores Mayores acercarse a la realidad viva de la Provincia de Eslovaquia.

La visita comenzó en el conjunto monumental que los escolapios custodian en pleno corazón histórico de Nitra, en la calle que lleva precisamente el nombre de Piaristická. La Iglesia de San Ladislao (Kostol sv. Ladislava), se remonta a 1698, cuando los escolapios llegaron a estas tierras con la misión de educar y enseñar a los niños pobres. Testimonio precioso del arraigo histórico de las Escuelas Pías en Centroeuropa.

Junto a la iglesia se encuentra la Piaristická spojená škola sv. Jozefa Kalazanského (Escuela Pía de San José de Calasanz), obra educativa de referencia de la Provincia, que reúne en un mismo proyecto formativo a niños y jóvenes desde los primeros años escolares hasta el bachillerato, fiel al sueño calasancio de piedad y letras.

El momento central de la jornada fue la celebración de la Eucaristía solemne de Pentecostés, presidida por el P. Stanislav Bujdák, Sch. P., Provincial de Eslovaquia, en la Iglesia de San Ladislao. La liturgia, muy cuidadosamente preparada por los formandos de la comunidad, el sacristán, los acólitos y el coro, hizo resonar con particular hondura el misterio del Espíritu Santo.

La homilía estuvo a cargo del P. Carles Gil i Saguer, Sch. P., Padre General, y de su traductor al eslovaco Hno. Martín Bezák, Sch. P. quien, a la luz de la solemnidad de Pentecostés, ofreció una palabra hondamente ligada al momento que vive la Orden: discernir, escuchar, vivir en comunión, abrir las puertas con valentía misionera: todo ello solo es posible bajo la acción del Espíritu, donde hay vida.

Tras la celebración eucarística, el junior Martín Bezák, Sch. P., presentó con cercanía y alegría a los miembros de la comunidad religiosa de Nitra y al grupo de juniores que actualmente se forman allí, Marek Blaško, Sch. P., Sch. P., Michal Bučko, Sch. P., y el mismo Martin Bezák,. De modo particular, fue presentado el novicio Peter Kohút, que se encuentra en la recta final de su noviciado y se prepara para emitir próximamente la primera profesión de los votos religiosos.

A continuación, los anfitriones mostraron al grupo las dependencias del colegio y de la casa religiosa, recorriendo aulas, espacios pastorales y áreas comunitarias. Uno de los momentos más sorprendentes fue la visita al fondo bibliográfico que la comunidad custodia con esmero: un valioso acervo de libros, fruto de siglos de presencia escolapia, conservado y mantenido con una cuidadosa catalogación que habla del amor de la Orden por la cultura, la memoria histórica y la transmisión del saber.

Tras la comida, compartida en clima de auténtica fraternidad, el grupo se dirigió a lo alto de la colina del castillo para visitar la Catedral-Basílica de San Emerano (Bazilika sv. Emeráma), sede episcopal de la Diócesis de Nitra.

Durante la visita, los participantes en el Consejo tuvieron la grata coincidencia de encontrarse con el obispo auxiliar del lugar, S. E. Mons. Peter Beňo, Obispo Auxiliar de Nitra, con quien pudieron saludarse cordialmente e intercambiar unas palabras.

Tras una jornada intensa, marcada por la celebración litúrgica, el encuentro fraterno, el contacto con la vida concreta de la comunidad y la riqueza del patrimonio escolapio y diocesano, el grupo emprendió el regreso a Bratislava. Llegamos a la casa donde se desarrolla el Consejo con el corazón agradecido y dispuesto a retomar el trabajo con los monográficos estratégicos sobre Pastoral Juvenil, Movimiento Calasanz y Pastoral Vocacional.

Pentecostés en Nitra ha sido para el II Consejo de Superiores Mayores una jornada de gracia: para dejarse renovar, una vez más, por el Espíritu que sostiene el caminar de la Orden.