Este miércoles 07 de febrero comenzamos el día con el Encuentro más importante: la eucaristía. El lunes la liturgia eucarística fue organizada por la circunscripción de Asia, el martes por la de América y este día miércoles por la circunscripción europea. La Eucaristía de hoy fue presidida por el P. Sergio Sereni, acompañado por los padres Stanislav Bujdák y Mateusz Pindelski.

Este día hemos realizado un día de conocimiento de la realidad de la Orden en diversos ámbitos: trabajos por circunscripciones, informes de los Delegados del Padre General, y los equipos generales, informe de la oficina técnica económica, de la postulación general, de realidades en la Orden que surgen como una novedad.

En las últimas sesiones de la tarde, escuchamos las presentaciones: P. Sergio Conci sobre el tema de la pastoral vocacional en Argentina; del P. Jesús Elizari sobre la nueva casa de espiritualidad en Emaús; del P. Mateusz Pindelski sobre la presencia de los padres escolapios en Bielorrusia y Ucrania; del P. Zsolt Labancz sobre la realidad intercultural de la demarcación en Austria; del P. Víktor Zsódi sobre la misión y la presencia escolapia en Rumanía; y el P. Iván Ruiz sobre la realidad de la reciente fundación en Indonesia y Timor Oriental.

Este día ha sido de ir de un lugar a otro, para ver y agradecer cómo la obra de Calasanz está llevada adelante con gran espíritu y esperanza en estas latitudes del mundo. La realidad es muy interesante en la Orden y en todos los lugares estamos llamados a ser verdadera presencia profética del Reino de Dios. Nuestra vida consagrada es un gran desafío, nuestro ministerio un gran don llevado a cabo con mucha dedicación, y nuestra comunión una gran tarea como hijos de Dios para trabajar juntos por la niñez y la juventud. Por eso, es de gran importancia nuestra oración para que la voz del Espíritu siga hablando y actuando entre nosotros.

Agradecemos también la presencia de los traductores quienes sin ellos el desarrollo de esta importante reunión no podría ser posible: P. Fernando Negro, P. Roland Márkus y P. Stefano Locatelli. Muchas gracias.