Damos gracias a Dios porque una nueva generación de Escuela Mentor ha comenzado su camino formativo en nuestra Casa de Retiros de Mendiolaza, Córdoba. En esta oportunidad, son 70 los jóvenes –entre alumnos, exalumnos y miembros de nuestras parroquias– quienes han respondido al llamado de profundizar en su vocación como mentores, colaboradores y educadores de niños y jóvenes en las Escuelas Pías, siguiendo las huellas de San José de Calasanz.
Este primer encuentro, custodiado por la figura del Arcángel San Gabriel, permitió a los participantes dar sus primeros pasos en la búsqueda de la idoneidad necesaria para su misión. A través de espacios de formación, clases, talleres y momentos de recreación, el grupo vivió una intensa experiencia de comunidad, sostenida siempre por la oración cotidiana y la práctica sacramental que caracteriza a nuestro carisma.
Este encuentro estuvo profundamente marcado por la Ordenación y Primera Misa del P. Diego Correa Sch.P., una celebración de la que todos los jóvenes participaron con alegría. Este testimonio de entrega sacerdotal iluminó el inicio del proceso formativo, recordándonos una identidad espiritual muy signada por los lemas que nos guían este año. Mientras a nivel provincial nos sentimos llamados a vivir “Arraigados en Cristo”, la Orden nos invita a reconocer y fortalecer “Tu raíz”. Estos ejes transversales proponen a los jóvenes que su servicio no sea algo superficial, sino que brote de una unión sólida con el Maestro, garantizando así la fecundidad de su entrega.
Expresamos nuestro profundo agradecimiento a todos los colaboradores que planifican, llevan adelante las actividades y acompañan con dedicación el proceso de estos 70 jóvenes durante todo el año. Confiamos en que la Escuela Mentor siga siendo un semillero de esperanza y que sus frutos se manifiesten pronto en la vida de los más pequeños de nuestras escuelas, parroquias y hogares.