«Todo el que está en Cristo es una nueva creación. Lo que era viejo ha pasado; he aquí que todas las cosas se han hecho nuevas». (2 Cor 5,17)

El domingo 20 de marzo estará marcado en la memoria de los grupos de las etapas de Pentecostés (Confirmación) y Juventud Escolapia del Movimiento Calasanz de la presencia escolapia de Belo Horizonte en Brasil. El tradicional encuentro al inicio de las actividades, esta vez llevó a más de 100 jóvenes al “Recanto Calasanz” en Betim para un día completo de integración, espiritualidad y convivencia.

Después de casi dos años sin reuniones de esta proporción debido a la pandemia, se invitó a los jóvenes a reflexionar sobre la necesidad de transformación frente a los desafíos de la época actual. En palabras de la joven Emily, que dirigió la oración de apertura, «la provocación fue para que los presentes se dieran cuenta de que el cambio que necesitamos es a veces justo cuando pensamos que no es necesario», y también destacó que el tema propuesto para este encuentro «es también una respuesta a todos estos jóvenes que buscan a Jesucristo». «Buscan», porque hoy ellos mismos son capaces de ir al Señor y preguntarle qué quiere de nosotros, cuál es su voluntad para nuestra vida.

También fue una oportunidad para dar la bienvenida a los nuevos miembros de los grupos, y como rasgo importante en el itinerario del Movimiento Calasanz, realizar el rito de paso de las etapas, con la entrega de la simbología, que será como un signo en el camino de fe de todos los destinatarios.

Que sea un año de transformación, de espíritu renovado y de búsqueda constante de crecimiento en la fe y en el seguimiento de Jesús y su reino, a través del carisma escolapio.

Movimiento Calasanz – Belo Horizonte