Los juniores de la Provincia de África Central renovaron sus votos el 21 de agosto de 2025 en el Juniorato de Bamenda, Camerún, durante la celebración eucarística presidida por el P. Provincial, el P. Moses Kongmi. En total, había cerca de 60 juniores.
En su homilía sobre la parábola de la boda (Mt 22, 1-14), el P. Provincial invitó a los juniores a fomentar la humildad, la vigilancia y un compromiso sincero con su vocación, que es un don de Dios. Al reflexionar sobre la naturaleza de su vocación, destacó cinco puntos clave:
- La generosa invitación del Rey: La vocación es un don de Dios, una gracia que se recibe con humildad y gratitud. No es algo que se pueda reclamar o ganar.
- La actitud de los invitados: Dios no depende de nadie. El banquete continuará incluso si las personas rechazan la invitación. Es una lección de humildad que recuerda a los religiosos que no son indispensables para la misión de Dios.
- El llamado universal: La invitación se extiende a «todos, buenos y malos», lo que significa que el Reino de Dios está abierto a todos, trascendiendo toda forma de exclusión.
- El traje de bodas: la autenticidad: No basta con estar simplemente presente. El «traje de bodas» representa una vida vestida de Cristo: una vida de oración, humildad y servicio. Requiere autenticidad, no solo llevar el hábito o un título.
- Alegría y seriedad del banquete: La vocación es una mezcla de alegría y seriedad. Hay alegría en ser elegido por Dios, pero se requiere seriedad para aceptar el llamado y vivirlo de manera auténtica.