El pasado 24 de febrero el P. General, Pedro Aguado, intervino en el Congreso “La Iglesia en la Educación” que la Conferencia Episcopal Española organizó en el auditorio de la Fundación Pablo VI, en Madrid. En su calidad de presidente de la Comisión de Educación de la Unión de Superiores Generales, el P. Aguado abogó por conseguir “la sostenibilidad integral de la escuela”, no solamente teniendo en cuenta los recursos materiales sino también “una clara identidad, equipo, liderazgo, proyecto y convencimiento de que vivirá en red”.

El Padre General defendió igualmente que el niño es el centro de la Escuela, porque en él está Cristo, y ese horizonte no podemos perderlo de vista, si queremos ser una escuela verdaderamente católica; atendiendo, no obstante, al contexto actual, tanto social como eclesial, y asumiendo el reto de cuidar y servir.

La misión de la escuela en salida, inspirada en el Pacto Educativo impulsado por el Papa Francisco, debe “atender a las necesidades de los pobres, a los que se ven privados de la ayuda y del afecto de la familia o que no participan del don de la fe”.  “A todos esos muchachos y todas esas familias tenemos algo que decirle con sabor a Evangelio”, apuntó, teniendo en cuenta la diversidad del alumnado actual: “A los que son muy contrarios, hay que hacerles sentirse queridos, a los que son de otras religiones, tienen que aprender que, junto a otro niño católico pueden construir un mundo distinto”.

Finalmente, cerró su intervención haciendo hincapié en que tenemos que renovar nuestra convicción de ser “escuela católica con los niños, porque sólo con los niños nos podremos renovar”.