Del 2 al 15 de febrero, la Congregación General realizó la visita canónica a la Provincia de México, con la encomienda de que las comunidades y obras prepararan espacios de discernimiento sobre la Cultura de Orden que estamos llamados a construir en la presencia escolapia local y provincial en México. La visita canónica se desarrolló en dos momentos: la primera parte fue delegada por el P. General Carles Gil i Saguer, Sch. P., al P. Julio Alberto Álvarez, Sch. P., quien, con ánimo de construcción de Escuelas Pías, se reunió con los grupos, equipos y comunidades religiosas en las presencias escolapias, según lo previamente organizado. La segunda parte fue encabezada por el Padre General Carles Gil i Saguer, Sch. P., acompañado por el Asistente General por América.
De antemano, como Congregación General, agradecemos la visita organizada en México y dirigida y acompañada por el P. Sergio Fernando Hernández, Superior Provincial en México, así como a todas y cada una de las personas —religiosos y laicos— que prepararon con calidez y profesionalismo los encuentros sostenidos durante la visita canónica. La primera parte de la visita consistió en reunir a los grupos, equipos y comunidades religiosas y laicales, en clave de encuentro y discernimiento, en casi todas las presencias de la Provincia. Al final de la visita, todas y todos acudieron a la Asamblea General con la Provincia para dialogar con el Padre General sobre las líneas generales para la construcción de las Escuelas Pías, a la luz de las Claves de Inspiración.
Puebla fue la primera presencia visitada. Todo comenzó en los Hogares Calasanz de Puebla, donde la estampa resultó elocuente por la cantidad de misión y bien que se realiza, especialmente con niños y jóvenes. La fotografía fue con los niños de Hogares: desde los pequeños de tres años hasta los adolescentes y jóvenes, como Víctor, quien cursa su formación profesional. También estuvieron los tíos y tías Ann, Leticia, Reyna, Lupita, Vicky, Gloria, Mario Milly y el P. Christian, quienes cuidan de los niños en los Hogares. En la imagen inicial de esta visita también apareció la comunidad religiosa y la comunidad de fraternos: P. Luis Brito, P. Natalio Salazar, P. Carlos Fragoso, P. Christian Gutiérrez y el diácono Óscar Osbaldo; además de Mónica, Rosalba, Bere, Alejandro, Gloria, Miguel y Vicky.
Todos juntos fueron una buena postal de lo que estamos llamados a ser en la presencia escolapia de Puebla, donde obras y comunidades se reconocen convocadas por el mismo Jesús: Instituto Carlos Pereyra, Hogares de Puebla, Parroquia de San Baltazar, Escuela Calasanz Puebla, comunidad religiosa, comunidad de fraternos, niños y jóvenes, y voluntarios; todos, motores de las Escuelas Pías como presencia del Reino de Dios y de Calasanz en Puebla.
El P. Julio Alberto también se reunió con el Consejo Parroquial de la Parroquia de San Baltazar y presidió la Eucaristía concelebrada con la comunidad religiosa escolapia en el Día de la Vida Religiosa y la fiesta de la Candelaria.
Después, la visita tuvo lugar en Santa Ana, Tlaxcala, donde se sostuvieron diálogos ricos y sustanciosos con grupos que organizan y dan vida al Instituto José María Morelos. Los diálogos institucionales, diligentemente preparados, se realizaron con: la comunidad religiosa (P. Martín Hernández, P. José Oriol, P. Daniel Cruz, Hno. Guillermo Rodarte y Hno. Alejandro Pérez); el Consejo Institucional (P. Martín Hernández, Antonio Mantilla y Adriana Medina); el Consejo de Dirección; el Consejo de Pastoral; la Fraternidad de las Escuelas Pías Jerusalén; el Consejo de Padres de Familia (Miguel Ángel, Carolina, Mariana, Isabela, Magali, Freud); alumnos de las tres secciones; y, finalmente, con la comunidad educativa, de administración y de servicios. La jornada concluyó con una bella Eucaristía de acción de gracias.
Posteriormente, el P. Sergio Fernando Hernández y el P. Julio Alberto Álvarez fueron a Oaxaca para acompañar y celebrar conjuntamente los 65 años de la presencia escolapia del Instituto Carlos Gracida. Felicitamos ampliamente a la comunidad educativa y, en especial, a los niños y jóvenes que celebran la bondad de tantos religiosos y laicos que han desarrollado el carisma de Calasanz en la región. El delegado del Padre General para esta visita sostuvo diálogos tanto con los directivos del colegio como con la Fraternidad de las Escuelas Pías en Oaxaca.
La siguiente parada fue la comunidad de las Escuelas Pías en Apizaco. Los diálogos y encuentros, fructíferos, comenzaron en el marco de la Eucaristía dominical y con la presentación de los niños y jóvenes que pertenecen al Movimiento Calasanz, acompañados por Julio Carreón, director del Instituto Fray Pedro de Gante. Después, se realizaron reuniones previamente preparadas con: la Fraternidad de las Escuelas Pías de Apizaco; la comunidad religiosa (P. Emmanuel Suárez, P. Carlos y P. Pablo Alberto); la comunidad de prenovicios (Mauricio, Julián Alberto, Dante, Uriel y el P. Pablo Alberto, formador); la reunión institucional con la comunidad educativa, administrativa y de servicios del Instituto Fray Pedro de Gante; el Consejo de Directores; el Consejo de Pastoral; y, para terminar, un diálogo con los alumnos de secundaria y bachillerato, así como la visita a los alumnos de preescolar y de la sección primaria.
Después, la visita continuó en la ciudad de Veracruz, comenzando por la Escuela Calasanz de Veracruz. Se sostuvieron reuniones con la comunidad religiosa (P. Jesús Álvarez, P. Rubén Plata, P. Nabor Reyes y el Hno. Isaac Rabín); el Consejo Institucional (P. Nabor Reyes, Ana Laura e Irving, director de la Escuela Calasanz); el Consejo de Dirección; el Consejo de alumnos —jefes de grupo de cada grado escolar de primaria y secundaria—; con las docentes de la Escuela Calasanz; con los miembros del Movimiento Calasanz; con el grupo de mamás catequistas; y con el Consejo de Padres de Familia de la Escuela Calasanz. Fue una jornada completa que permitió asomarse a la vida que se construye en la escuela, acompañando a muchos en clave de familiaridad y cuidado mutuo.
Posteriormente, fue el turno de la comunidad parroquial de la Parroquia de la Sagrada Familia, en la que el Asistente General por América presidió la Eucaristía y, luego, se tuvo un fraterno compartir con los miembros del Consejo Parroquial. Al día siguiente, el Centro de Estudios Cristóbal Colón preparó una cálida bienvenida con palabras sentidas, así como con una bella estampa del folclor veracruzano: «La Bamba». Las reuniones que se sostuvieron durante esta visita canónica fueron con grupos como: padres de familia; representantes de la comunidad educativa, de administración y de servicios; representantes de alumnos de las cuatro secciones; grupos de pastoral y el Consejo de Pastoral del CECC; dos comunidades de la Fraternidad de las Escuelas Pías en Veracruz; y, finalmente, el Consejo de Dirección del CECC.
Finalmente, fue el turno de la comunidad escolapia en Celaya, donde viven actualmente el P. Carlos Martínez y el P. Rosalío Lugo. Ambos presentaron sus trabajos pastorales: el segundo expuso su liderazgo y pastoreo en la capilla de Cristo Rey, mientras que el primero compartió su labor pastoral en la sede del noviciado, donde se desarrollan diversos programas de atención a la niñez y juventud, como respuesta al complejo contexto de inseguridad y violencia que vive la ciudad y, en particular, la colonia donde se ubican las Escuelas Pías de Celaya. Un proyecto pastoral interesante, en el que convergen elementos que dan vida a una nueva etapa en la historia de las Escuelas Pías en Celaya.
Ese mismo día, el P. General Carles Gil i Saguer, Sch. P., aterrizó en México y se incorporóe impulsó este diálogo de discernimiento sobre la Cultura de Orden a la que estamos llamados a cultivar para seguir siendo buena noticia también mañana, tanto en los Hogares Calasanz como en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Tlalcoligia, Ciudad de México. En los Hogares, el Padre General dialogó con los tíos y los niños.
Al día siguiente, el Padre General Carles Gil i Saguer y 20 miembros de la comunidad escolapia en Ciudad de México Sur partieron en una camioneta rumbo al Instituto Carlos Pereyra, en Puebla, donde se realizó un encuentro provincial para compartir con los padres Carles y Julio Alberto la vida que se desarrolla, se comparte y se organiza en la demarcación, en torno a temas como: Salvaguarda y cuidado de los más vulnerables, Movimiento Calasanz, Formación inicial, Misión Compartida, Participación, Itaka Escolapios, Hogares Calasanz, Fraternidad de las Escuelas Pías, Pastoral Vocacional, Pedagogía, Pastoral de Procesos, Sostenibilidad y Proyectos. Por su parte, el P. General Carles Gil i Saguer, Sch. P. realizó una retroalimentación precisa y motivadora a las personas que lideran estos secretariados, a partir de lo presentado. También presidió la Eucaristía, concelebrada con los escolapios de la demarcación de México.
Toda esta vida en la demarcación de México se discernió en el encuentro de la Congregación Provincial (P. Sergio Fernando Hernández, P. Emmanuel Suárez, P. Martín Hernández, P. Guillermo García C. y P. José Luis Sánchez), con la participación y el liderazgo del Padre General Carles Gil, a quien acompañó el P. Julio Alberto Álvarez. La Congregación Provincial sostuvo un diálogo esperanzador, positivo y realista, y a la vez cuidadoso con las personas y los procesos.
Finalmente, el P. Carles Gil concluyó la visita canónica con la Eucaristía dominical en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Tlalpan, CDMX), así como con visitas y diálogos —personales y comunitarios— con los juniores y la comunidad formativa en Tlalpan, CDMX: P. Baltazar Santillán, Hno. Justino Abdiel, Hno. Julen, Hno. José Luis, Hno. Henri, Hno. Guillermo, Hno. Sebastián y Hno. Isaac Rabín.
En las reuniones se abordaron los logros y alegrías de los equipos, según su ámbito de trabajo; también se compartieron los desafíos y tareas pendientes, de acuerdo con las áreas de oportunidad. Por su parte, el Padre General Carles Gil y el P. Julio Alberto Álvarez ofrecieron retroalimentación a las presentaciones según las Claves de Inspiración de la Orden. La visita desea continuar e invitar a los participantes de cada mesa a discernir sus vivencias y experiencias de misión —personales, grupales o comunitarias— con la finalidad de seguir construyendo las Escuelas Pías en clave vocacional, colocando a Jesús en el centro e inspirados para vivir unas Escuelas Pías sinodales, en salida, integralmente sostenibles y con una autenticidad e identificación consistentes con San José de Calasanz. Muchas gracias a todas y todos por su atención y acogida durante toda la visita. Sigamos construyendo el sueño de Calasanz.