El 12 de julio de 2024 en el campus de la Universidad de Ciencias de la Vida de Varsovia tuvo lugar la ceremonia de clausura de la 35ª Parafiada Internacional de Niños y Jóvenes. En el acto participaron las autoridades de la Universidad encabezadas por el Prof. Jarosław Gołębiewski, Vicerrector de Didáctica, el P. Carles Gil i Saguer, Asistente General de Europa, unos deportistas olímpicos, muy amigos de la Parafiada: Ludwika Chewińska, Urszula Kielan, Jan Stuczyński, y desde luego, los chicos y chicas participantes con sus monitores, entrenadores, maestros, sacerdotes de varias diócesis y congregaciones, laicos y laicas, religiosos y religiosas comprometidos a la educación integral según la triada: “estadio, teatro”, y tempo, es decir, en tres dimensiones, la física, la cultural y la espiritual. La Parafiada es una semana de celebración del deporte, la cultura y la fe, un evento más grande de Europa de este tipo.
La 35ª Parafiada fue inaugurada el 7 de julio en el Santuario de la Madre de Dios, Maestra de la Juventud en la capital de Polonia. La Misa solemne fue transmitida por la cadena de la televisión nacional «TVP Polonia», presidida por el Mons. Wojciech Polak, Primado de Polonia, y concelebrada por el P. Provincial Mateusz Pindelski y el P. Carles Gil presente durante casi toda la semana.
El lunes por la noche el P. Carles Gil nos dio una charla sobre la vida de los niños y jóvenes en el continente africano y el jueves predicó el sermón explicando la diferencia entre el trofeo y el tesoro. Afirmó que la Parafiada tiene por lo menos tres tesoros: la comunidad, la fe y el servicio. “Sobre los trofeos, los dejo en la estantería – dijo- donde pueden cubrirse de polvo. En cambio, los tesoros, no se pueden guardar en el museo de la vida. Hay que vivirlos” -dijo el P. Carles. Luego, asombró a toda la gente porque recordó los nombres de muchos participantes asociándolos a sus habilidades. Confesó que los llevará en su corazón y en su memoria a Roma.
Durante la misma Eucaristía presidida por el P. Rafa Roszer, Aleksandra y Paweł, miembros del grupo de los socorristas, celebraron el décimo quinto aniversario de su matrimonio. Hace 15 años en el mismo lugar, es decir, en la gran tienda de la Parafiada ante todos los participantes y sus familiares, y ahora además ante sus hijos, se comprometieron diciendo «yo te recibo a ti y te prometo…».
La Parafiada contaba con más de 700 personas de Lituania, Letonia, Ucrania, Alemania y Polonia, un total de 49 equipos. Entre ellos: 19 extranjeros y 30 del país, con participantes que representaron a sus escuelas, parroquias, clubes deportivos e instituciones polacas en el extranjero. El Comité Organizador estuvo formado por 89 personas, entre ellas, 49 voluntarios, a los que damos sinceramente las gracias. La 35ª Parafiada de este año se celebró bajo el patrocinio honorífico del Presidente de la República de Polonia, Andrzej Duda.
Como desde principio y según la base creada por el P. Józef Joniec, el programa constaba de tres pilares: una serie de competiciones deportivas de 24 disciplinas, tanto individuales como en torneos de juegos por equipos; unos concursos de conocimiento y de arte -vocales y teatrales- y talleres como parte del proyecto «Convención de Arte»; programa de formación – este año bajo el lema «Mi lugar» – fue un viaje espiritual a Belén, Nazaret, Betania, Jerusalén, como comunidad de la Iglesia que se dirige a la Jerusalén Celestial.
En total hubo 1033 pruebas deportivas, las más populares de las cuales fueron el bádminton y el lanzamiento de pelota. Se entregaron 269 medallas, y los ganadores recibieron también diplomas y copas. En cambio, los ganadores de los concursos de todo tipo recibieron estatuillas, diplomas y premios. Lo más importante es que dichos números esconden momentos maravillosos de alegría de los niños y jóvenes participantes. Pudieron subir al podio al ritmo de la fanfarria y los aplausos de sus compañeros.
El premio Fair Play fue otorgado a Nikodem Błaszczyk del club deportivo «Tenisista» de Pelplin-Rudno. Durante un torneo de fútbol, el árbitro tomó una decisión sobre un penalti que dio a su equipo la oportunidad de marcar un gol. El jugador admitió que la decisión del árbitro era errónea, ya que no hubo ninguna falta. Al final, el árbitro anuló el penalti.
El premio de la clasificación general se otorgó a dos equipos, es decir, a un equipo extranjero de la Parroquia de la Natividad de la Virgen de Dolina, Ucrania, y al equipo de monaguillos de la parroquia escolapia de Cracovia «LSO Kraków-Wieczysta».
Para concluir, el P. Rafał Roszer, nuevo Presidente de la Asociación Parafiada, dio las gracias al P. Tomasz Olczak, que desempeñó este cargo durante dos mandatos. También dio las gracias a los miembros del Comité Organizador, especialmente al grupo de voluntarios, y a los monitores y participantes de la Parafiada. Durante la extinción de la Llama de la Parafiada, dijo la fórmula de clausura e invitó a todos a la próxima 36ª Parafiada Internacional de Niños y Jóvenes, que se celebrará del 13 al 18 de julio de 2025 en Varsovia.