CARTA DEL CONSEJO DE LA FRATERNIDAD GENERAL A LAS FRATERNIDADES ESCOLAPIAS Y A QUIENES CONFORMAN LAS ESCUELAS PÍAS

Estimados religiosos escolapios, miembros de las Fraternidades, personas que compartís la misión escolapia:

Durante estos últimos cuatro días hemos celebrado, en presencia de la Congregación General, la II Asamblea de la Fraternidad General. Por razones obvias, por primera vez en la historia de las Fraternidades hemos celebrado un acontecimiento de tal tamaño en modalidad online, lo que nos ha dado la posibilidad de ampliar el número de sus participantes.

Lo primero que os queremos comunicar es nuestra alegría. Aunque limitados por las circunstancias de la pandemia hemos podido encontrarnos para orar, reflexionar, compartir nuestras experiencias y trabajar juntos desde los rincones más lejanos de la geografía escolapia, alejados, pero a la misma vez cercanos a la idea que nos une, la idea de seguir el sueño de Calasanz de transformar el mundo.

Estamos viviendo unos momentos de gran ilusión y esperanza viendo cómo crecen las Fraternidades Escolapias. Transmitimos el entusiasmo de nuestros hermanos y nuestras hermanas de las Fraternidades de ser llamados a responder a la llamada de Dios. Es obvio que estamos creciendo en número y en presencia.

Nuestra gran preocupación es, como decía el Padre General Pedro Aguado, “saber crecer en sabiduría, madurez y gracia delante de Dios y otras personas.” Hemos de cuidar de esta criatura tan preciosa que es la Fraternidad y poner todo nuestro empeño en que siga creciendo sana y fuerte.

Nunca faltan motivos para estar agradecido. Nosotros, los miembros del Consejo General entrante le estamos agradecidos al Consejo General saliente por su trabajo y su dedicación a la misión, por habernos dado un ejemplo a seguir.

Después de esta Asamblea, el Consejo General de la Fraternidad elegido asume por los próximos seis años la tarea de acompañar a las Fraternidades ya existentes y a las que vayan surgiendo. El Consejo General quiere estar presente en la vida de cada Fraternidad, ser un consejo itinerante, cercano a las Fraternidades de la Orden de las Escuelas Pías, conocer sus ansias, sus dificultades y fortalezas, aunque no siempre sea posible de forma presencial. La II Asamblea de la Fraternidad General ha demostrado que el reto de estar más cerca está a nuestro alcance. No podemos dejar escapar esta oportunidad, sino aprovecharla.

Estamos llamados a construir una verdadera familia calasancia, tanto a nivel local como a nivel global, a construir una verdadera fraternidad. Ser consciente de la pertenencia a la familia calasancia con su diversidad vocacional, geográfica, cultural y lingüística ha de potenciar nuestras fuerzas. Para dar luz a los demás, hay que encender el fuego interior en el propio corazón. Caminar juntos supone compartir lo vivido en cada Fraternidad, compartir penas y alegrías y estar agradecidos a Dios por tantos religiosos y tantos laicos que han recibido de Dios el don de seguir a Jesucristo al estilo de Calasanz. Como decía el Padre General Pedro Aguado, “debemos ser cada día más exigentes en la fidelidad y la disponibilidad para lo que diga Dios quiera”, siempre dispuestos a servir al prójimo, buscando su bien.

Es necesario seguir desarrollando nuestro compromiso en la misión conjunta y compartida, siendo conscientes de la enorme riqueza que eso supone tanto para los religiosos como para los laicos que hemos asumido la misión escolapia como nuestra, cada uno según su vocación específica.

Como hemos podido comprobar viendo los vídeos sobre las experiencias significativas de cada Fraternidad, la identidad de las Fraternidades Escolapias se hace cada vez más fuerte. La Fundación ItakaEscolapios, que es una realización concreta de la Misión Compartida, está dando buenos frutos y nos permite hacer crecer la presencia y la misión escolapia dentro de la geografía escolapia.

Somos conscientes de que son muchos los retos que nos esperan. Guiados por el Espíritu Santo intentaremos buscar respuestas a ellos. El plan estratégico de la Fraternidad General 2021-2027 que define los objetivos, las estrategias y las medidas que deben orientar la acción de la Fraternidad en el próximo sexenio nos servirá de ayuda.

Con un corazón abierto a la voluntad de Dios, con una gran sensibilidad a las necesidades de los niños y jóvenes y con mucho ánimo hemos de responder cada día de nuevo a la llamada de Dios a través de nuestra entrega diaria a los niños y jóvenes.

Estamos muy felices de poder participar en este gran proyecto que son las Fraternidades Escolapias que son un don del Espíritu Santo, poder encontrarnos con tantos religiosos y laicos enamorados del espíritu calasancio. Han sido unos días que nos han llenado de gozo, esperanza y sobre todo de agradecimiento a Dios por ver cómo estamos creciendo como Fraternidades, dejando atrás la niñez, pasando por la adolescencia y apuntando a la madurez, siempre dispuestos a acoger a otras criaturas, y formar una familia aún más numerosa.

Pedimos a Dios que nos dé coraje, sabiduría y buen discernimiento qué sobre lo que espera de la Fraternidad de las Escuelas Pías. Pedimos a Calasanz que nos siga inspirando y señalando el camino. Pedimos al Espíritu Santo que nos guíe y nos llene del don de Consejo para obrar de continuo con prudencia; eligiendo las palabras y acciones más adecuadas para nuestra santificación y la de los demás.

Sábado, 6 de marzo de 2021

Consejo de la Fraternidad General de las Escuelas Pías

P. Emmanuel Suárez, Alberto Cantero, Carolina Paredes, Alfredo Marcos, Ilona Rudka