Las Jornadas comenzaron el lunes 17 de febrero por la mañana, y acaban el miércoles 19 de febrero. Las reuniones se realizan en la Escola Pia Nostra Senyora.

El horizonte de estas jornadas no es la de crear un programa de trabajo sino un clima de cuidado y colaboración mutua. Que ensanche la perspectiva y que ofrezca un marco, unas referencias, para las Escuelas Pías en Europa. Que sea un epokhé, un momento paréntesis y un ejercicio de atención, para poder hacer emerger las preguntas más pertinentes y tratar temas de fondo, para conversar y compartir, desconectados de las preocupaciones ordinarias. Que nos invite a una reflexión lúcida, profunda, sostenida, compartida, y orante.

No buscamos un plan estructurado o un conjunto de soluciones definitivas, sino algo mucho más profundo y esencial: el fruto como el resultado natural de la convivencia, de la comunidad, que germina cuando las personas se encuentran, se escuchan, dialogan, disciernen y oran, y brota cuando lo hacen de forma articulada y sostenida.

En el día primero las sesiones de reflexión comenzaron con la ponencia de Josep Maria Esquirol i Calaf, filósofo, ensayista y catedrático de filosofía de la Universitat de Barcelona.​ Dirige el grupo de investigación Aporía, cuyo campo de estudio se centra en la filosofía contemporánea y, más concretamente, en la relación entre filosofía y psiquiatría. Josep María ha elaborado una propuesta filosófica propia que ha distinguido como ‘filosofía de la proximidad’ y relacionada con la esperanza.

Después de la ponencia, se sostuvo un diálogo con el filósofo catalán. Posteriormente, se realizó una presentación de los participantes por mesas redondas.

El P. Pedro Aguado, Padre General de la Orden, ha expuesto una serie de consideraciones sobre la circunscripción europea en el contexto global de la Orden de las Escuelas Pías.

Después de estas pinceladas de presente y futuro las 9 demarcaciones presentaron cada una buena práctica, en un tiempo máximo de 8 minutos. Estas buenas prácticas incluyeron proyectos, experiencias, eventos, estrategias provinciales u otras iniciativas relevantes, que se enmarcan en el tema que estamos tratando: el sentido, la pertinencia, la razón de ser de las Escuelas Pías en nuestras presencias.

Con buen criterio, las demarcaciones revelaron su interés por el cuidado de los niños y los jóvenes, con la dinámica del acompañamiento sistemático e integral e interdisciplinar. Esto hace posible una mejor cultura de cambio y transformación de la sociedad.

Finalmente, hubo un diálogo por mesas inspiradas por las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuándo son significativas (en el doble sentido de relevantes y como fuente de sentido) las Escuelas Pías en Europa?
  2. ¿En qué medida las Escuelas Pías son vistas como un referente educativo, social, espiritual… en sus respectivos entornos?
  3. ¿Cuáles son las periferias, en plural, las clásicas y las nuevas?
  4. ¿Qué experiencias actuales de nuestras comunidades y/o escuelas son fuente de sentido?
  5. ¿Estamos generando transformación social?
  6. ¿Cómo podemos potenciar nuestro carisma escolapio para que resuene más profundamente en la juventud de hoy?
  7. ¿Qué papel juegan las Escuelas Pías en la promoción de la diversidad y la inclusión?
  8. ¿Cómo pueden las Escuelas Pías fortalecer su vínculo con las familias y la comunidad?
  9. ¿Qué papel juega la espiritualidad en la educación de las Escuelas Pías?

Hubo una bella puesta en común sobre los diálogos en las mesas, poniendo como énfasis el cuidado de las personas y el desafío de un cambio cultural en los procesos de relaciones interpersonales en las demarcaciones y en las presencias escolapias.