Hace unos pocos días la casa de San Pantaleo se pintó de alegría mexicana, pero sobretodo de un acento de gratitud por el regalo recibido de los capitulares del 48º Capítulo General “Bajo la Guía del Espíritu Santo”. Los miembros de las Comisión Logística, encargados de planear hasta el más mínimo detalle en la acogida de los capitulares y colaboradores, se dieron cita en Roma, para conocer el gran pasado que sostiene el fascinante presente de las Escuelas Pías de todo el mundo

Conocieron los lugares calasancios por donde estuvo nuestro Santo Padre José Calasanz en Roma. Oraron y celebraron en la capilla que fue testigo de hitos en la historia de nuestra amada Orden. Ante este escenario, reafirmaron por qué fue tan importante su colaboración en el último Capítulo General: seguir sembrando esperanza y vida en los niños y jóvenes.

Nada hacemos sin pensar en el sueño de Calasanz, y la completa experiencia vivida en México, nos da impulso para seguir construyendo las Escuelas Pías que necesitamos. Que necesitan nuestros niños y jóvenes. Que necesita nuestro mundo. Por esta razón, gracias Adriana Medina, Rodrigo Núñez, Alan Medina, Saúl Cerón, Francisco López, P. Emmanuel Suárez y P. José Luis Sánchez, pues su trabajo fue clave para este renovado impulso vivido en México. Gracias infinitas.