“Y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”.  Gálatas 2, 20.

Las Escuelas Pías de México hemos vivido con mucha gratitud a Dios nuestra reunión anual como Movimiento Calasanz el sábado 15 de febrero. Con una participación de más de 300 personas: niños, adolescentes, jóvenes, adultos, fraternos, religiosos para juntos compartir la alegría de vivir nuestra identidad escolapia.

En torno a este año jubilar que vivimos como Iglesia, nos reunimos como “peregrinos de esperanza”, con la finalidad de superar el temor con la confianza, de encontrar serenidad ante el desaliento, creer cuando haya duda; a través de un “encuentro en comunidad”, que reviva nuestro encuentro con Jesús, en Movimiento Calasanz al servicio de los demás.

La reunión se realizó en las instalaciones del Instituto José María Morelos en Ocotlán, Tlaxcala, donde se dieron citan los grupos afiliados al Movimiento Calasanz de las presencias de la provincia: Tlaxcala, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Celaya, Gto., Cañitas, Zacatecas, Ciudad de México.

También, con mucha esperanza y alegría, se recibieron las cartas de 13 grupos de la provincia que piden su incorporación al Movimiento Calasanz.

Durante la jornada vivimos momentos de compartir, de oración ante Jesús Sacramentado, un rally para interactuar entre todos, momento para compartir los alimentos y con broche de oro, peregrinamos todos juntos a la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán (templo jubilar) para agradecer a la Madre Dios su amparo y protección a las Escuelas Pías de México y al Movimiento Calasanz.

Damos gracias a Dios por este día, por la presencia de los niños, adolescentes y jóvenes especialmente que viven con intensidad el carisma escolapio, y por todos lo que estamos dentro de la barca que guía Nuestro Señor Jesús, para que como Movimiento Calasanz sigamos dando gloria a Él y sirviendo con alegría y amor al prójimo.

Secretariado del Movimiento Calasanz