Con gran alegría la Provincia Nazaret celebra la Ordenación Presbiteral de nuestro hermano Sergio Andrés Suárez Vanegas, por imposición de manos de Mons. Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá, el 5 de diciembre de 2020.

Con una sencilla ceremonia en el coliseo del Colegio Calasanz Bogotá y la compañía de algunos familiares, religiosos, amigos, alumnos y exalumnos de las obras calasancias con sede Bogotá, presenciamos como Mons. Luis Manuel acompaña y motiva al nuevo sacerdote su decisión de emprender un camino nuevo con Jesús… “Después de varias etapas, vas a ser un hombre eucarístico que repartirá ese alimento espiritual al santo pueblo fiel de Dios y entender el plan de evangelización de Cristo Jesús que lo llevaba grabado en el corazón; refiriéndose al evangelio, esa compasión es lo que te va a convertir en un ministro del consuelo, hoy el Señor se conmueve de su iglesia, escucha nuestras súplicas y nos da el día de hoy un Presbítero para que el pueblo se consuele con esa presencia de Cristo Jesús. Consuela los corazones desconsolados, todo lo que recibes es gratis, así que da todo de ti ¡gratis! Pídele a nuestro buen Dios, aquel que se arriesgó contigo, que te de un corazón sacerdotal para que lo arriesgues todo por Él.

Checho agradeció a todos los asistentes de corazón por acompañarlo en este momento importante, en medio de una crisis mundial donde su palabra y compañía puede ser consuelo para los corazones afligidos y desconsolados, pero también para los alegres y motivados. “Quiero hacer lo mismo que Jesús hizo por mi. Él se arriesgó por mí y nunca se cansó, me fui di vueltas y Él no se cansó, le dije con rabia que me dejara en paz y Él no se cansó; yo tampoco quiero cansarme, yo quiero hacer lo mismo que Él y no quiero cansarme. Ayúdenme todos ustedes, yo quiero arriesgarme cien por ciento por Él, 100% por las Escuelas Pías que amo, 100 % por la Iglesia que también amo”.

Oramos para que Sergio Andrés se mantenga fiel a su ministerio, al servicio de las Escuelas Pías y de la iglesia, a trabajar por nuestro tesoro, y que el Señor le de la gracia de continuar apasionado por Cristo Jesús.