Hoy domingo ha tenido lugar la última de las salidas programadas en este XLVIII Capítulo General. Una excursión especial ya que la ha podido disfrutar toda la Asamblea al completo, incluyendo a los padres capitulares, invitados, miembros de la Fraternidad y el conjunto de jóvenes que participarán durante la última semana.

A ellos se le han unido el grupo de formandos escolapios de la Provincia de México en una comida de fraternidad entrañable. Durante la mañana, la asamblea visitó la parroquia escolapia del “Sagrado Corazón de Jesús y San Juan de los Lagos”, enclavada en el sencillo barrio de Progreso Nacional. Durante la visita hemos tenido la oportunidad de disfrutar de la hospitalidad mexicana, cuidada hasta el último detalle, de una parroquia con una vitalidad extraordinaria. Después de la oración conjunta, los diferentes grupos de trabajo parroquiales han mostrado la vida de un centro implicado con su barrio. Desde los equipos de pastoral social, familiar, liturgia, varios grupos de música y coros, Fraternidad, catequesis para niños y mayores, pastoral familiar… la variedad y la cantidad de testimonios compartidos dan una idea de la vitalidad de una parroquia que se despidió, como no podía ser de otra forma, con rancheras y bailes.

Posteriormente pudimos compartir la eucaristía en la basílica de Guadalupe, centro neurálgico del catolicismo mexicano. En la eucaristía, presidida por el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, participaron los padres capitulares encabezados por el P. General Pedro Aguado y el P. Provincial de México. Fue un momento hermoso de sentirse Iglesia, con la basílica abarrotada de familias y visitantes.

La eucaristía se puede ver en el canal de Youtube de la Basílica: https://www.youtube.com/watch?v=_0i5AaNtrvs

Hubo también tiempo para visitar a la Virgen, así como pasear por los alrededores, disfrutando de las diferentes capillas y templos del conjunto, como la basílica antigua, el baptisterio, la capilla del Pocito o la parroquia de Indios. Además, los Padres coronaron el cerro Tepeyac para admirar las vistas y su capilla del cerrito, construida como memoria de la primera de las apariciones de Santa María de Guadalupe.

Posteriormente, la comitiva compartió una comida de fraternidad y una visita por el centro de la ciudad de México en autobuses turísticos.