Oración

por el #48CG

 

Bajo la guía del Espíritu Santo

Oración por el 48º Capítulo General de la Orden de las Escuelas Pías

 

Ven, Espíritu Santo. Ayuda a tu Iglesia a que Jesús, el Señor, esté en el centro de la comunidad y de la misión, de modo que nada ni nadie lo suplante. Acrecienta en nosotros la fidelidad al Evangelio, y haz que tu Iglesia sea, en verdad, sacramento universal de salvación. 

Ven, Espíritu Santo. Alienta y fortalece la vocación de todos los escolapios, para que podamos crecer en fidelidad a tu llamada y seamos testigos del amor educativo de Dios por los pobres y por los pequeños.

Ven, Espíritu Santo. Inspira los deseos y esperanzas de los jóvenes, para que descubran la llamada de Dios a una vida de plenitud y de amor y, si es tu voluntad, de entrega generosa a la vida y misión escolapias.

Ven, Espíritu Santo. Convoca a toda la Familia Calasancia a crecer en santidad y en identidad misionera con Nuestro Santo Padre San José de Calasanz, por el bien de tantos niños, niñas y jóvenes, especialmente los más pobres, que necesitan el pan de la educación y de la fe.

Ven, Espíritu Santo. Enriquece con tu presencia vivificante a todas las personas que comparten el carisma de Calasanz desde la Fraternidad de las Escuelas Pías y desde todos los procesos escolapios, para que el don que diste a Calasanz pueda encarnarse, con autenticidad, desde todas las vocaciones.

Ven, Espíritu Santo. Que tu presencia y tu aliento inspiren el trabajo del Capítulo General de la Orden de las Escuelas Pías, para que la labor de los capitulares busque siempre el bien de la Orden y, sobre todo, el de los niños y jóvenes en cuyo nombre nos reunimos y para cuyo bien fuimos convocados.

Ven, Espíritu Santo. Inspira la reflexión del Capítulo General, para que sus decisiones y enseñanzas contribuyan a unas Escuelas Pías más dignas de Calasanz, iluminen el perfil del escolapio que necesitamos, nos envíen a un ministerio insustituible y, sobre todo, nos ayuden a vivir desde la centralidad de Jesús, el único Señor.

Ven, Espíritu Santo. Ayúdanos a contemplar la vida y el mundo con los ojos de Jesús. Haz de nosotros discípulos humildes y fieles del Señor, como María, nuestra Madre, y como Calasanz, nuestro fundador. Que, por su intercesión, el Capítulo General de nuestra Orden se viva, se celebre y se acoja para Gloria de Dios y Utilidad del Prójimo.

GLORIA AL PADRE, Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. AMÉN.

SAN JOSÉ DE CALASANZ, ruega por nosotros.