«La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Así que oren al maestro de la cosecha para que envíe obreros a su cosecha» (Lucas 10:2)

La Iglesia, en el anuncio de la Buena Nueva, se activa para hacer efectiva día a día esta petición del Señor.

Poe ello el 10 de julio de 2021, la Diócesis de Diébougou, y a su cabeza Mons. KUSIELE Dabiré Der Raphaël, dio la bienvenida a dos jóvenes, entre ellos el Padre Bruno BARAYE, trabajadores para la cosecha del Señor.

El Padre Bruno BARAYE en cuestión es miembro de la Orden de las Escuelas Pías (Padres Escolapios). Fue en esta familia donde dio sus primeros pasos. Queremos hablar de sus primeros votos, de sus lectorado, su Acolitado, su profesión solemne antes de comprometerse con el presbiterio con el diaconado y el sacerdocio.

Todos estos compromisos, dado su alcance e importancia, han sido objeto de preparación espiritual.

Así, después de un tiempo de retiro espiritual, llega el día fijado para la ordenación. La ceremonia de la misa comenzó a las 9:30 a.m. en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz en Maria Taw. El ordinario del lugar, el obispo KUSIELE Dabiré Der Raphaël, estaba rodeado por su presbiterio una treintena de sacerdotes.

El ritual romano para este propósito fue seguido y respetado con rigor durante toda la ceremonia. Después de la oración consagratoria, el obispo impuso sus manos sobre los ordenandos antes de dar paso a todos los sacerdotes que realizaron el mismo gesto. Es un signo que recuerda la transferencia del poder ministerial y la comunión eclesial con el beso de la paz.

La ceremonia fue muy hermosa y sobre todo orante. Fue concurrida porque había personas que venían de lejos para participar en dicha ceremonia de ordenación.

Fue con alegría y acción de gracias que la Iglesia del Señor en Diébougou vio el nacimiento de uno de sus hijos en el orden del presbiterado.

El padre Bruno BARAYE, que celebró su primera misa el lunes 12 de julio de 2021 en la Capilla de San Mauricio de Zingane, en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz de Maria Taw, es ahora sacerdote de Jesucristo. Él debe aprender a servir y morir por la causa del Evangelio.

Damos gracias a Dios y oramos a Él para que este siervo que él ha elegido pueda ser un sacerdote de acuerdo con Su corazón.

Que su lema sacerdotal «en verdad, para mí, vivir es Cristo y morir es una ventaja» (Flp 1:21), permanezca grabado en su corazón, por un ministerio fecundo y fructífero. Estos son también los deseos que formulamos a favor del Padre Bruno BARAYE diciéndole «DUC IN ALTUM». Todo es gracia, Dios es fiel. Unión de oraciones. ¡Amén!

P. Roger Babene Sch. P.