El artista Emmanuel Cusnaider, a petición del P. Marcelo Benítez Sch. P., escribió las siguientes líneas sobre el icono que pintó del Beato Joan Roig i Diggle:

Comenzaré con una breve descripción de la técnica del icono: está pintado con pintura al temple, pigmentos naturales con huevo, sobre madera de cedro preparada con levka (tiza en polvo, gelatina, etc.), que es la base más adecuada para la pintura al temple.

Luego de estudiar un poco sobre la vida del beato y comenzar el camino de la oración propia de la iconografía, que consiste en entrar en diálogo amistoso y fraterno con el santo que vamos a representar, nació así la composición del icono.

Me conmovió de Joan su valiente compromiso con la parroquia donde desarrollaba su vida de fe junto a sus hermanos. Su perseverancia en la evangelización en tiempos difíciles. Esto es posible solo por el amor.

Lo veo como un buen modelo para la juventud cristiana. Y llegando al ejemplo de su maestro, de dar la vida perdonando a sus verdugos nos muestra el camino, que no es otro que ser otros cristos en la tierra, amando y sirviendo a todos los que nos rodean.

La aureola naranja fuego simboliza la vida entregada, su martirio, su santidad de vida.

En su mano izquierda lleva la palma del martirio como aparece en el Apocalipsis cuando el vidente de Patmos pregunta sobre quiénes son esa multitud vestida de blanco con palmas en las manos y recibe la respuesta: “Estos son los que vienen de la gran tribulación, los que han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del cordero” que a viva voz gritaban “la salvación viene del Señor y del cordero”. De esta manera podemos decir que con su martirio Joan se unió a esa multitud de hombres y mujeres que han derramado su vida por Cristo y cuya sangre, regada por amor, clama al Cielo para que descienda la misericordia de Dios por todos los seres humanos.

En su mano derecha sostiene un rosario signo de su devoción a María. Faltó el signo de su devoción eucarística pero no quería recargar el icono de elementos.

El hecho de que aparezca con un traje es muy significativo pero nada forzado ya que él era un laico y aparece en las fotos con traje, que era la vestimenta habitual de su época y también un signo de la comprensión que el Espíritu Santo va dando a la Iglesia sobre la santidad.

La figura de Joan Roig en el icono aparece casi de frente pero tiene una leve inclinación hacia la derecha y su rostro está de semi-perfil. Esto indica un doble movimiento. Está volcado hacia Dios y a su vez vuelto hacia nosotros como una expresión de la misma liturgia de la Iglesia. Nos mira y entra en comunión con nosotros y a su vez se vuelve hacia el Cielo, hacia Cristo, invitándonos a entrar en comunión con Cristo. Él, como miembro de la iglesia triunfante nos invita a nosotros, iglesia peregrina, a vivir nuestra cotidianidad en la presencia de Dios.

Bendito sea Dios en todos sus santos.

Emmanuel Cusnaider