El domingo 1 de marzo de 2026, dos jóvenes vietnamitas, Tr`ân Dũng Quang, Sch. P., y Lễ Dâng Tiến, Sch. P., realizaron su profesión solemne en el Auditorio de la Universidad Cristóbal Colón, con la participación de más de 300 personas, entre niños y jóvenes, familias completas y una participación especial de los niños del Hogar Calasanz en Veracruz.

Los dos jóvenes escolapios, hasta entonces juniores de votos simples, profesaron los votos de obediencia, castidad y pobreza y, como cuarto voto, la enseñanza de la niñez y la juventud. Los votos los profesaron libremente y de todo corazón, en presencia del P. General Carles Gil i Saguer, de San Pablo, Sch. P., Padre General quien viajó a Veracruz, México, para acompañar tan bello acontecimiento en la vida de estos jóvenes escolapios vietnamitas, misioneros de la Provincia de Asia Pacífico.

En la celebración estuvieron presentes el P. Julio Alberto Álvarez, Sch. P., Asistente General por América; el P. Sergio Fernando Hernández, Sch. P., Provincial de México; el P. Absalón Salmerón, Sch. P., Vicerrector de la Universidad Cristóbal Colón; el P. Jesús Álvarez Ferat, Sch. P., Rector de la comunidad escolapia de la Provincia de México en Veracruz; el P. Christian Gutiérrez, Sch. P., de la Provincia de México; y los juniores Isaac Rabín, Sch. P., responsable del Hogar Calasanz en Veracruz, y Julen Chávez G., Sch. P., del juniorato de México. Estuvieron presentes también hermanas religiosas de otras congregaciones. La Eucaristía estuvo animada por el grupo coral del Prof. Rodrigo y la liturgia, por el grupo de acólitos del Sr. Héctor.

Agradecemos a todos y, en especial, a la comunidad escolapia de la Casa Generalicia en Veracruz por proveer todo lo necesario para que esta celebración fuera excepcionalmente significativa para dos jóvenes que, después de vivir cuatro meses en México, se han animado a sellar su compromiso escolapio con la Orden en tierras muy lejanas a su Provincia y a sus familiares. Es un claro ejemplo de que los religiosos profesan para el bien y el crecimiento de la Orden.

Agradecemos a Dũng y Dâng su comprensión y generosidad para profesar sus votos solemnes en clave misionera. Es un bello testimonio de la grandeza vocacional que Dios suscita en la vida de los jóvenes y de que el límite está solo en nuestra imaginación. Que Dios les siga bendiciendo con la luz de su Evangelio y que muchos jóvenes se sientan atraídos a las Escuelas Pías para ser testimonio de Calasanz entre los niños y los jóvenes.